El doctor Salvador Plasencia, uno de los cinco acusados en la muerte de Matthew Perry, acordó declararse culpable a cuatro cargos por distribución de ketamina.
Entre el 30 de septiembre y el 12 de octubre de 2023, Plasencia suministró a Perry alrededor de 20 viales de ketamina, junto con pastillas y jeringas, incluso administrando el fármaco en su domicilio y en público.
Fue presentado por un paciente que mencionó que Perry estaba dispuesto a pagar en efectivo “muchos miles” por tratamiento .

Según las propias autoridades, Plasencia adquiría la ketamina de Dr. Mark Chavez, quien dirigía una clínica de ketamina y ya se había declarado culpable en 2024 .
En mensajes de texto, Plasencia se refiere a Perry como “moron” (idiota), preguntando “¿cuánto pagará este idiota?” . También capacitó al asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa, para administrarle ketamina.
Su acuerdo reduce algunos cargos y admite que su conducta “estuvo por debajo del estándar médico apropiado”; podría enfrentar hasta 40 años de prisión y una multa de 2 millones de dólares.
Este caso señala una red ilegal de suministro de ketamina que explotaba la vulnerabilidad de Perry y abre un debate sobre el uso fuera de prescripción adecuada del medicamento, que debe limitarse a tratamientos controlados bajo supervisión médica.
