En una operación de inteligencia coordinada entre los estados de Durango y Sinaloa, elementos de la Policía Estatal y la Policía Investigadora del Delito (PID) lograron la captura de Óscar “R”, de 56 años, mejor conocido como “El Tyson”.
El detenido es identificado como el presunto líder y autor intelectual de una serie de hechos delictivos de alto impacto en el municipio de Gómez Palacio.
Tras diversos trabajos de investigación derivados de la violencia registrada en la Comarca Lagunera, las autoridades lograron ubicar al sospechoso en el puerto de Mazatlán, Sinaloa.
Gracias a los convenios de colaboración entre ambas entidades, se ejecutó la orden de aprehensión en su contra.
Posterior a su detención, “El Tyson” fue trasladado vía aérea a la ciudad de Durango, donde quedó recluido en las instalaciones del Centro de Reinserción Social (CERESO No. 1). Actualmente se encuentra a disposición del Juez que lo reclama para determinar su situación legal.
A Óscar “R” se le vincula directamente con actos violentos que conmocionaron a la ciudadanía de Gómez Palacio, entre los que destacan:
Ataque a Policías Municipales: Se le señala como el autor intelectual de la agresión con armas de fuego contra agentes que se encontraban en un puesto de revisión. Cabe destacar que los autores materiales de este atentado ya habían sido capturados previamente.
Uso de explosivos: Se le relaciona con el lanzamiento de artefactos explosivos en diversos puntos de la ciudad.
Homicidio de un menor: Presunta responsabilidad en un atentado contra una mujer, donde lamentablemente falleció un menor de edad.
El presunto líder criminal enfrenta cargos graves, bajo la hipótesis de homicidio calificado en grado de tentativa (con traición y en perjuicio de servidores públicos), asociación delictuosa, terrorismo y delitos contra servidores públicos.
Además de los eventos en Gómez Palacio, las autoridades locales mantienen investigaciones abiertas por otros hechos delictivos ocurridos en la ciudad de Durango.
El Ministerio Público será el encargado de aportar las pruebas necesarias para que la autoridad judicial actúe en consecuencia por los crímenes descritos.
