Durango – Autoridades sanitarias y representantes del sector ganadero encendieron alertas ante la posible comercialización de carne contaminada en distintos puntos del estado, situación que podría afectar tanto la salud pública como la actividad pecuaria regional. El llamado principal se centra en reforzar los operativos de inspección sanitaria y vigilancia en rastros, expendios y centros de distribución.
Productores y organizaciones del ramo advirtieron que la falta de controles más estrictos podría generar afectaciones económicas directas para los comercializadores formales, especialmente en medio de las revisiones sanitarias nacionales relacionadas con enfermedades y plagas pecuarias. La preocupación crece debido al impacto que un brote sanitario podría tener sobre la exportación y movilización de ganado.
El tema se vuelve especialmente sensible en un contexto donde el sector agropecuario enfrenta además sequía, estrés hídrico y aumento de costos operativos. Autoridades locales mantienen monitoreo preventivo mientras se exige endurecer sanciones contra la distribución clandestina de productos cárnicos sin certificación sanitaria.
