Un grupo de madres de familia y personal de la Escuela España se manifestó a las afueras del plantel educativo para exigir una solución definitiva a los graves problemas de infraestructura eléctrica que afectan a la institución desde hace meses, lo que ha dejado a los alumnos sin luz ni agua en plena temporada de altas temperaturas. Padres y madres de familia de la Escuela España, cerraron las instalaciones y restringieron el acceso al plantel, debido a la falta de energía eléctrica, lo que afecta al personal y a los alumnos, situación que aseguran no ha sido atendida por las autoridades correspondientes.
Ante la falta de una solución, según dijeron, organizaron una manifestación a partir de las 7:30 de la mañana de este lunes. Al lugar arriba la coordinadora general de servicios educativos en La Laguna, Flor Estela Rentería Medina, para atender las demandas de las inconformes y buscar una vía de comunicación con todas las autoridades educativas correspondientes.
Los padres de familia señalaron que la falta de electricidad también ha provocado la suspensión del suministro de agua, ya que los equipos hidráulicos no pueden operar sin energía.
Génova Martínez, madre de familia y tesorera de la escuela, señaló que la situación ha empeorado drásticamente con la llegada del calor, debido a la sobrecarga que genera el encendido de los aires acondicionados. Martínez detalló que la población escolar supera los 450 niños, quienes se encuentran en una situación de riesgo constante.
Recientemente, una de las cajas de pastillas eléctricas del plantel sufrió un corto circuito, que derivó en un conato de incendio con fuego visible. “No vamos a aceptar una reparación pequeña o un ‘curita’ como los que suelen hacer, porque luego se vuelve a tronar por el calentamiento de los aires. Esto requiere una reparación completa que sale del presupuesto de las cuotas de la sociedad de padres”, afirmó Martínez.
A la protesta se sumaron otras madres que portaban pancartas dirigidas a las autoridades estatales. Entre las consignas, se leía una petición directa al Gobernador del Estado, solicitando su apoyo urgente para cambiar el cableado eléctrico obsoleto, reportando apagones constantes y cables derretidos que ponen en peligro a docentes y alumnos.
Las manifestantes calificaron las condiciones actuales como “un crimen”, debido a que los menores han estado expuestos a sufrir golpes de calor dentro de las aulas. Ante la falta de energía eléctrica, el suministro de agua también se ha visto suspendido, lo que mantiene los sanitarios en condiciones insalubres.
Debido a los riesgos de seguridad y las condiciones climáticas, las clases presenciales tuvieron que ser suspendidas desde el pasado viernes, obligando a la comunidad estudiantil a tomar clases en línea.
