A menos de dos semanas del arranque de una incursión militar de élite en Durango, ya se observan movimientos en municipios del estado con repliegue de halcones, cierre de puntos de venta de droga y una base social criminal que permanece agazapada.
La acción fue diseñada para ir tras los hermanos Alejandro y José Luis Cabrera Sarabia, conocidos como “El 02” y “El 03”, a quienes se ubica como operadores y financiadores de La Mayiza. De acuerdo con las fuentes consultadas, el despliegue busca frenar a una estructura criminal con raíces de décadas en Durango.
Las mismas fuentes señalan que la presencia militar ha provocado una respuesta de repliegue entre quienes fungían como halcones y operadores de vigilancia para esa red. En Santiago Papasquiaro, por ejemplo, recibieron teléfonos nuevos, pero con la instrucción de usarlos solo en emergencias.
En Gómez Palacio, Lerdo y Dimas, la mayoría de los puntos de venta de droga fueron abandonados. En El Salto y Guadalupe Victoria también disminuyeron las extorsiones, según el reporte de campo compartido por los informantes.
La operación ha coincidido con una línea telefónica de denuncias anónimas administrada por militares de élite, mecanismo que ya ha generado información sobre personas, casas y empresas vinculadas a los Cabrera Sarabia.
El operativo arrancó con la llegada de 700 elementos de élite de la Defensa Nacional, entre ellos integrantes del Cuerpo de Fuerzas Especiales, el 78 Batallón de Infantería y la Dirección General de Armas Blindadas.
Desde entonces, ya se reportaron varios golpes contra el grupo, entre ellos detenciones, el desmantelamiento de una armería clandestina, el aseguramiento de una bodega de explosivos y el decomiso de un vehículo de lujo en una hacienda presuntamente ligada al clan.
La información consultada no detalla más sobre las personas detenidas ni sobre el contenido de los aseguramientos, pero sí confirma que la presencia militar alteró el funcionamiento cotidiano de varias células locales. Ese cambio, por ahora, se refleja en la reducción de actividades visibles y en un mayor hermetismo de quienes operaban en campo.
