Un grupo de músicos de la Orquesta Filarmónica del Desierto denunció presuntas irregularidades durante la grabación de un proyecto musical con el rapero regiomontano El Millonario, situación que derivó en inconformidades internas, el despido de dos integrantes y una investigación por parte de la Secretaría de Cultura de Coahuila.
La controversia no gira únicamente en torno al contenido del material grabado, sino también al uso del nombre de una institución cultural del Estado en un proyecto privado que, según confirmó la propia dependencia estatal, nunca fue autorizado.
La inconformidad comenzó después de que integrantes de la orquesta aseguraran haber sido convocados al Teatro de la Ciudad Fernando Soler sin conocer con precisión el propósito de la actividad.
De acuerdo con una carta enviada al área de Recursos Humanos de la Secretaría de Cultura, los músicos señalaron que durante la grabación del proyecto denominado El Millonario Sinfónico se presentaron diversas situaciones que consideran contrarias a la ética profesional y al carácter institucional de la agrupación.
Entre los principales señalamientos destaca que las canciones interpretadas contienen referencias a violencia, misoginia, consumo de drogas y contenido sexual explícito, aspectos con los que varios integrantes manifestaron no estar de acuerdo.
Además, denunciaron que durante las sesiones algunos participantes consumieron bebidas alcohólicas y utilizaron vapeadores dentro del recinto cultural.
La situación escaló cuando dos integrantes de la Filarmónica, Gabriela Aldana y Héctor Alarcón, expresaron formalmente su rechazo al proyecto y decidieron no participar en una de las jornadas de grabación.
Un día después fueron separados de sus funciones.
Los afectados consideran que la decisión fue una represalia por cuestionar el proyecto y solicitar explicaciones sobre la participación de la orquesta en una producción privada.
Héctor Alarcón aseguró que laboró durante más de ocho años en la agrupación sin antecedentes disciplinarios, mientras que Gabriela Aldana sostuvo que nunca existió una consulta previa sobre el contenido artístico del proyecto.
