Se cumplen dos años desde la desaparición de Pablo Jared Vallejo Adame, quien salió de su hogar con destino a Laguna del Rey, Coahuila, para cumplir con su jornada laboral, pero nunca llegó.
Desde entonces, su familia ha vivido 730 días de incertidumbre, sin conocer su paradero y enfrentando una búsqueda marcada por la falta de respuestas.
Un día después de su desaparición, el 31 de julio de 2024, fue localizada la camioneta de la empresa Distribuidora Reyes G en una zona desértica entre los límites de Coahuila y Durango. La unidad estaba completamente calcinada y en el sitio fueron halladas algunas pertenencias de Pablo Jared. De acuerdo con sus familiares, esos indicios continúan sin ser analizados para determinar si él realmente estuvo en ese lugar o si la escena pudo haber sido alterada.
Pablo Jared tenía apenas 23 años cuando fue privado de su libertad. Su familia asegura que él no desapareció por voluntad propia, sino que simplemente salió a trabajar y desde entonces no se volvió a saber de él.
A dos años de su ausencia, sus seres queridos mantienen viva la exigencia para que las autoridades de Coahuila y Durango continúen con una investigación seria, pronta y efectiva que permita esclarecer lo ocurrido y dar con su paradero.
También hicieron un llamado a la ciudadanía para no dejar que su caso caiga en el olvido, compartiendo su ficha de búsqueda y manteniendo vigente su nombre, ya que consideran que cada muestra de apoyo fortalece la esperanza de encontrarlo.
