La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo en la alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México, a Fausto Corrales Rodríguez, quien durante casi dos años fue identificado como uno de los principales testigos de los hechos relacionados con la muerte de Héctor Melesio Cuén Ojeda.

La captura fue realizada después de que un juez federal librara una orden de aprehensión por su probable participación en los delitos de encubrimiento del homicidio y falsedad de declaraciones.

El caso devuelve la atención al 25 de julio de 2024 en Culiacán, Sinaloa, fecha en la que murió Cuén y en la que Ismael “El Mayo” Zambada terminó en Estados Unidos después de una operación que la FGR ha investigado en México por la forma en la que el capo salió del país.

Corrales adquiere relevancia porque acompañó a Cuén durante parte de aquella jornada y su testimonio fue utilizado para sostener una de las primeras explicaciones sobre el homicidio.

Fausto Corrales sostuvo la primera versión sobre la muerte de Cuén

La investigación desarrollada inicialmente en Sinaloa señalaba que Héctor Cuén había sido atacado en una gasolinera de La Presita, al norte de Culiacán, durante un supuesto intento de robo de la camioneta en la que viajaba.

Según aquella reconstrucción, Cuén y Corrales se encontraban a bordo de una Ford Raptor cuando dos personas en motocicleta intentaron quitarles el vehículo y dispararon contra el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

Corrales aparecía como acompañante de la víctima y posteriormente la trasladó para que recibiera atención médica. Cuén murió a consecuencia de las heridas.

Sin embargo, la investigación federal comenzó a desmontar elementos de esa versión.

FGR ubicó indicios de Cuén en una finca de Culiacán

En octubre de 2024, la FGR informó que especialistas localizaron indicios hemáticos correspondientes a Héctor Cuén en una finca de Huertos del Pedregal, en Culiacán.

La autoridad federal sostuvo que los peritajes ubicaban al exrector en ese inmueble durante el periodo en el que habría ocurrido la agresión que posteriormente provocó su muerte.

La Fiscalía señaló además que ese momento era anterior al mostrado en el video de la gasolinera que había sido utilizado para sustentar la primera reconstrucción del caso.

El cambio de escenario convirtió en una línea de investigación las declaraciones iniciales de los involucrados y la manera en la que fueron procesadas las primeras diligencias.

La orden de captura contra Corrales fue emitida por un juez de Control federal por su probable intervención en el encubrimiento del homicidio y en falsedad de declaraciones ante autoridades de procuración de justicia.

De acuerdo con la línea de investigación descrita en el material disponible, Corrales habría acompañado a Cuén a la reunión vinculada con los acontecimientos en los que “El Mayo” Zambada fue privado de la libertad.

La acusación ministerial sostiene que posteriormente habría incurrido en contradicciones y posibles omisiones de información relevante, circunstancias que ahora forman parte del expediente federal.

La detención fue realizada por personal de la Fiscalía Especial de Investigación y Litigación de Casos Complejos, con apoyo de la Policía Federal Ministerial e INTERPOL, ambas pertenecientes a la Agencia de Investigación Criminal.

Las acusaciones contra Corrales no representan una sentencia condenatoria. Será un juez quien determine su situación jurídica a partir de los datos de prueba presentados por la Fiscalía.

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