Alejandro Martínez Ibarra, joven militar de 22 años originario de Nueva Rosita, murió tras caer desde un segundo piso durante una riña registrada en un hotel de Torreón; sus familiares advierten que una detención no basta para esclarecer la tragedia.

Nueva Rosita, Coahuila. – La captura de un cadete señalado como probable responsable de la muerte de Alejandro Martínez Ibarra, “Jando”, representa apenas el primer avance judicial para una familia que continúa exigiendo conocer toda la verdad detrás de la fatal riña ocurrida en un hotel de Torreón.

Alejandro, un joven militar de 22 años y originario de Nueva Rosita, perdió la vida después de caer al vacío desde la zona del segundo piso del inmueble, luego de una discusión en la que presuntamente participaron varios elementos militares.

Por estos hechos, Lorenzo Antonio “N” fue detenido mediante una orden de aprehensión obtenida por la Fiscalía General del Estado de Coahuila y posteriormente ingresado a un centro penitenciario de Torreón.

El detenido es investigado como probable responsable del delito de homicidio simple doloso, mientras continúan las diligencias para determinar con precisión cómo ocurrió la muerte de “Jando”.

De acuerdo con los datos recabados hasta el momento, durante la madrugada del domingo se habría originado una discusión entre varios militares aparentemente por un cargador para batería de teléfono celular.

Lo que comenzó como un reclamo habría escalado rápidamente hasta convertirse en un enfrentamiento físico.

En medio del forcejeo, Alejandro terminó cayendo desde una zona cercana al segundo piso del hotel, sufriendo lesiones de gravedad que finalmente le provocaron la muerte.

Familia exige saber quiénes participaron

Para los familiares de “Jando”, la detención de Lorenzo Antonio “N” no significa que el caso esté completamente esclarecido.

La familia ha pedido públicamente que las investigaciones lleguen hasta las últimas consecuencias y que se establezca si existió responsabilidad de otras personas que estuvieron presentes o participaron en la riña.

Su exigencia es conocer minuto a minuto qué sucedió aquella madrugada, quiénes intervinieron en el enfrentamiento y bajo qué circunstancias Alejandro terminó cayendo al vacío.

A través de redes sociales, familiares y amigos han expresado el profundo dolor provocado por la muerte del joven militar, cuya vida terminó lejos de su natal Nueva Rosita.

El caso también ha generado indignación y muestras de respaldo en la Región Carbonífera, donde conocidos de Alejandro se han sumado al reclamo de justicia.

Para quienes conocieron a “Jando”, su regreso a Nueva Rosita dentro de un ataúd no puede quedar explicado únicamente con una detención.

Ahora corresponderá a la Fiscalía continuar con las investigaciones y presentar ante la autoridad judicial los elementos necesarios para determinar la responsabilidad del detenido y esclarecer si más personas tuvieron participación en los hechos que terminaron con la vida del joven de 22 años.

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