El aislamiento, cambios extremos de ánimo, incremento en el consumo de alcohol o drogas, despedidas inusuales y expresiones relacionadas con no querer vivir pueden ser señales de alerta que requieren atención, señalaron especialistas durante una jornada realizada en Torreón en el marco del Mes de la Prevención del Suicidio.
La Dirección de Salud Pública Municipal llevó a cabo una plática dirigida a estudiantes de enfermería y público en general, con el objetivo de proporcionar herramientas para identificar oportunamente conductas de riesgo y conocer cómo actuar ante ellas.
Juan Pérez Ortega, director de Salud Pública Municipal, destacó que las acciones preventivas buscan fortalecer la atención oportuna y generar mayor conciencia sobre la importancia del cuidado de la salud mental.
Durante la charla, el psicólogo Alejandro Jiménez explicó que no existe una causa única detrás de la conducta suicida, sino que pueden intervenir diferentes factores relacionados con la salud mental, experiencias personales, consumo de sustancias y el entorno social.
Advirtió que el consumo de alcohol y drogas, particularmente cuando coincide con situaciones de vulnerabilidad emocional, puede incrementar los factores de riesgo.
También mencionó condiciones sociales como el aislamiento, discriminación, falta de redes de apoyo y conflictos familiares, por lo que consideró importante observar cambios significativos en el comportamiento de una persona.
Entre las señales verbales que deben tomarse con seriedad se encuentran expresiones relacionadas con no querer seguir viviendo, sentirse una carga, considerar que los problemas no tienen solución o manifestar desesperanza.
A estas pueden sumarse señales conductuales como aislamiento, cambios extremos de ánimo, impulsividad, abandono de actividades habituales, mayor consumo de sustancias, despedidas fuera de lo común o regalar pertenencias importantes.
Ante la detección de una situación de riesgo, Pérez Ortega recomendó no dejar sola a la persona, escucharla sin juzgar y buscar ayuda profesional, además de activar una red de apoyo que puede estar integrada por familiares, amigos, docentes o especialistas en psicología.
También se recomendó reducir el acceso a medios potencialmente letales y, cuando exista un peligro inminente, acudir a los servicios de urgencias o comunicarse al 911 para solicitar atención inmediata.
La actividad forma parte de las acciones de prevención impulsadas durante septiembre para fomentar la identificación temprana de señales de riesgo y promover la búsqueda oportuna de ayuda.
