Según la Encuesta Nacional De Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG 2025) el 52% de la población coahuilense mayor de 18 años refiere la corrupción como el problema más importante que aqueja hoy en día a Coahuila.
De acuerdo con la ENCIG 2025, la tasa de personas que tuvo contacto con algún servidor público y experimentó actos de corrupción pasó de 11,464 por cada 100 mil habitantes en 2023 a 14,619 en 2025, un incremento aproximado de 28%. El INEGI subraya este cambio como estadísticamente significativo.
El aumento contrasta con la percepción general. En 2023, el 77.6% de la población adulta consideraba que la corrupción en Coahuila era frecuente o muy frecuente. Para 2025 la proporción disminuyó a 74.6%. Aún así, prácticamente 3 de cada 4 Coahuilenses mantienen esta percepción.
La corrupción no representa únicamente un problema administrativo o un fenómeno del que podamos ser jueces morales. Cuando se experimenta en un trámite, pago o contacto con autoridades puede generar costos adicionales, trato desigual y obstáculos para acceder a servicios que deberían estar disponibles bajo las mismas condiciones para todas las personas.
Reducir estas prácticas implica fortalecer instituciones accesibles, transparentes y con mecanismo efectivos de denuncia. Que la percepción disminuya resulta positivo, pero el aumento en las experiencias directas muestra que la confianza ciudadana también depende de lo que ocurre en el contacto cotidiano entre las personas y las instituciones públicas.
