México superó los 130.9 millones de habitantes en 2025, pero lo hizo a su menor ritmo de crecimiento demográfico en décadas. La población creció a una tasa promedio anual de 0.7 por ciento durante el último lustro, la menor desde los años 90, un cambio que acelera el proceso de envejecimiento de la población.
De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la edad mediana de los mexicanos pasó de 29 a 32 años en apenas cinco años.
Esto significa que la mitad de la población tiene 32 años o más, mientras que la proporción de personas jóvenes pierde peso frente al crecimiento de los grupos de mayor edad.
El menor ritmo de crecimiento poblacional coincide con una disminución de la fecundidad. El promedio de nacimientos pasó de 2.1 hijos por mujer en 2020 a 1.9 en 2025, por debajo de la llamada tasa de reemplazo de 2.1, el nivel que bajo determinadas condiciones demográficas, se considera necesario para que una población se mantenga estable en el largo plazo sin depender de la migración.
Este cambio responde a la convergencia de diversos factores, entre ellos las secuelas de la sobremortalidad provocada por la pandemia de COVID-19, el aumento en los niveles de escolaridad, una mayor participación de las mujeres en el mercado laboral y una adopción más amplia de métodos de planificación familiar.
El índice de envejecimiento en México ha registrado un crecimiento sostenido en las últimas tres décadas, pero el incremento más severo y acelerado se registró en los últimos cinco años.
Mientras que en 1995 la proporción era de apenas 18.5 adultos mayores por cada 100 niños y jóvenes, la cifra ascendió hasta alcanzar 47.7 en 2020; sin embargo, en los últimos cinco años este indicador se disparó de forma drástica hasta 68.2 en 2025.
