Rancherías, Municipio de Múzquiz. – Aun no rescatan a los Siete trabajadores mineros que quedaron atrapados al inundarse la galería subterránea de una precaria mina de carbón explotada por la empresa Micarám, operación que había sido denunciada con anterioridad ante la Secretaría del Trabajo por la total falta de condiciones de seguridad en que operaba.
Autoridades estatales y federales, además de una brigada de la empresa Minera del Norte, S.A. (Minosa) trabajan de manera coordinada y sin descanso para tratar de rescatar con vida, y cuanto antes, a un grupo de siete trabajadores que permanecen atrapados al interior de una antigua mina de arrastre ubicada en el poblado Rancherías, en el municipio de Múzquiz.
Hasta ayer por la noche, se presumía que este grupo de trabajadores quedó atrapado por un derrumbe tras el reblandecimiento de una de las paredes al interior de la mina, a una profundidad estimada de 60 metros.
Lamentablemente, algunos mineros advierten que las condiciones al interior de la mina son poco favorables para garantizar un espacio de resguardo de los trabajadores, sobre todo con el factor de una inundación en su interior.
La cueva no cumple mínimos requerimientos de seguridad, carece de manifiesto de impacto ambiental, su estructura general está hecha de madera deteriorada, no cuenta con sistema de ventilación y los trabajadores laboran en condiciones deplorables.
Un informe preliminar del personal involucrado en el rescate indica que las dos galerías inclinadas con que cuenta la cueva de arrastre están llenas de agua, lo mismo una mina aledaña conectada a ella explotada por Carkim, que a su vez está recibiendo un importante caudal de un viejo tajo inundado, lo que complica al extremo y prolonga sin pronóstico de tiempo la labor de desagüe.
En las fotografías publicadas acompañando la denuncia sobre las condiciones de inseguridad en las minas que consideraba la CFE como proveedoras, se mostraba la carencia de equipamiento de los obreros de Micarám, que utilizaban incluso tenis y bebían cerveza en las propias instalaciones, situación que en su momento la Organización Familia Pasta de Conchos puso en conocimiento de la STPS.
Un informe preliminar del personal involucrado en el rescate indica que las dos galerías inclinadas con que cuenta la cueva de arrastre están llenas de agua, lo mismo una mina aledaña conectada a ella explotada por Carkim, que a su vez está recibiendo un importante caudal de un viejo tajo inundado, lo que complica al extremo y prolonga sin pronóstico de tiempo la labor de desagüe.
De acuerdo a los señalamientos de trabajadores sobrevivientes, un fuerte caudal de agua ingresó a la galería cuando, ante la falta de información técnica, perforaron un cañón inundado de la antigua mina Evaristo, hoy fuera de operación.
El siniestro ocurrió aproximadamente a las 10:45 horas y dado que el lote conocido como” El Menor” carece de electricidad y comunicación, fue reportado al mediodía a las autoridades de Protección Civil y Secretaría del Trabajo, quienes solicitaron el apoyo inmediato del cuerpo de rescatistas de Minera del Norte Unidad Mimosa, que movilizó bombas y generadores para iniciar el desagüe de la mina.
Según los primeros informes, la concesión minera está registrada por el Servicio Geológico a nombre de Miguel Sepúlveda, que la habría rentado a Eduardo Rubén Morales, quien aparece como propietario de la mina, cuya operación está a cargo del contratista Genaro Nájera.
La cueva no cumple mínimos requerimientos de seguridad, carece de manifiesto de impacto ambiental, su estructura general está hecha de madera deteriorada, no cuenta con sistema de ventilación y los trabajadores laboran en condiciones deplorables.
Desde hace siete meses, el director de la CFE, Manuel Bartlett, conocía la falta de condiciones de seguridad en la mina que ayer se inundó y atrapó a al menos siete trabajadores en el poblado Rancherías de este municipio de Coahuila, acusó ayer la Organización Familia Pasta de Conchos (OFPC).
De acuerdo con lo publicado en meses anteriores, sobre los pedidos de carbón adjudicados por Manuel Bartlett desde la Comisión Federal de Electricidad, Micarám no recibió directamente contrato, pero entrega su carbón a la CFE a través de las empresas Carkim Industrial y Rodamientos y Equipos de Coahuila, del mismo Eduardo Morales, que sí lo tienen.
En octubre fueron denunciadas las condiciones en que operaba la mina en la que hoy ocurrió el accidente.
