El Gobierno de Coahuila ya cumplió un año en espera de que la Federación entregue las armas de grueso calibre que se adquirieron para las corporaciones policiacas de elite, con el objetivo de hacer frente a la delincuencia organizada, la cual, en algunos casos, tiene más poder, al contar con fusiles de asalto tipo Barrett calibre .50 milímetros, señaló el fiscal general del estado, Gerardo Márquez Guevara.
“Hemos detectado que los grupos delictivos hacen uso de estas armas de alto poder en sus ataques y enfrentamientos, utilizan fusiles Barrett calibre .50, uno de los más peligrosos; y respecto a este calibre, ellos tienen mejor poder de fuego que las corporaciones policiacas”, explicó.
El funcionario destacó que Coahuila está a la espera de que lleguen tres rifles de asalto que se compraron con el permiso de las fuerzas armadas, pero por diferentes razones no han llegado a la entidad y hasta el momento no se tiene una fecha cierta para su llegada.
“Hemos estado dotando de armamento a las fueras de seguridad, pero todavía no han llegado los rifles Barrett que se pidieron desde hace un año, y en este tema, existe una gran desventaja de nuestros policías cuando tienen que hacer frente a los diferentes grupos de la delincuencia organizada”, puntualizó.
Sin embargo, Márquez Guevara, señaló que el adiestramiento de las fuerzas del estado es permanente, y se ha dotado de armas semiautomáticas a los policías que forman parte de las corporaciones estatales, patrullas y equipo de seguridad personal, que les permiten realizar de mejor manera su trabajo para proteger a los coahuilenses.
