El gobernador de Coahuila, Miguel Riquelme se niega a dar un diagnóstico fatal sobre los trabajadores en los pozos inundados. “Esperamos en Dios encontrarlos vivos que estén en alguna burbuja de aire se hayan podido resguardar eso es lo que esperamos y esa también es la esperanza de las familias”, señaló.
Reconoció que el tiempo sigue avanzando, pero que gobierno estatal y federal siguen con todos los esfuerzos enfocados en llegar a los mineros.
“Nada no se está escatimando nada ni por parte de presidencia de la República ni por parte de nosotros lo que se necesite que se está haciendo es muy difícil conseguir los equipos con las características que técnicamente se pueda operar en una mina sobre todo en una mina vertical, pero habla usted puede ser que estamos con suficiente, incluso de repuesto para poder seguir trabajando operando en el transcurso de las siguientes horas”.
Quien también estuvo presente fue la secretaria del Trabajo local, Nazira Zogbi, quien aseguró que el agua continúa saliendo y no es que se esté regresando sino qué hay una filtración de otro pozo. “Tenemos varias canales por los cuales está desaguando, lo cual garantiza que no está regresando el agua, sin embargo, se está identificando cuál es el cuerpo de agua por el cual se está filtrando y que no nos permite un mayor avance”, puntualizó.
