La colocación de boyas en el río Bravo, como barrera para detener el flujo de migrantes, fue una decisión unilateral de Estados Unidos, en la que Coahuila no puede intervenir, precisó Fernando de las Fuentes Hernández.
El secretario de Gobierno indicó que es un tema de la Federación, que deberá atender la cancillería mexicana.
Insistió en que fue una decisión de las autoridades de Texas y de Estados Unidos, en la que Coahuila no puede intervenir, por tratarse de temas que corresponden al Gobierno Federal.
Indicó que las consecuencias de esta medida deben ser atendidas por la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Instituto Nacional de Migración (INM).
De las Fuentes ratificó la voluntad del gobierno de Coahuila por colaborar con las autoridades federales en la atención al fenómeno migratorio.
Respecto al comportamiento del flujo de migrantes, comentó que se observa una disminución y esto se puede atribuir a las condiciones de seguridad y los operativos, en los límites con las entidades vecinas.
Explicó que esto permite impedir que los indocumentados lleguen a la frontera, y desde antes sean puestos a disposición del INM para ser deportados.
“Esta información se difunde y entre los migrantes lo saben, por eso no quieren a ir a un estado seguro, en donde no tienen opción de llegar a la frontera”, dijo.
