San Pedro, Coahuila. – Durante los pasados tres o cuatro años le dedicamos varias notas, comentarios y hasta caricaturas a un tenebroso personaje que forma parte de la administración pública, específicamente adscrita a la Secretaría de Seguridad Pública, que por esas veleidades del modelo de “mando único”, es la encargada de designar a quienes fungen como directores de las corporaciones policiacas de los municipios que en su momento aceptaron o ratificaron el convenio para facilitar la función de seguridad pública en la entidad, sin las monsergas burocráticas de la distancia obligada legalmente entre municipio y estado.
Según nos comentaron en su momento, la tal colaboración que no hizo que sus jefes y comandantes pararan las orejas de lo que allí se decía, sí tuvo repercusiones indeseables, para empezar una cruda tremebunda después de una borrachera de antología, con la que la homenajeada quiso olvidar y sepultar el maltrato que la prensa hacía de su intachable persona. Fuera eso todo, pero también resulta que para no irse sola, le recetó arrestos y castigos a su personal, en ese entonces integrantes de la policía municipal de Parras de la Fuente, con quienes se desquitó de lo que habíamos publicado contra ella… más bien sobre ella, y eso duró hasta que se le bajó la encorajinada muina.
En cuanto periodistas y en cuanto medios de comunicación, estamos, déjese de dispuestos, obligados por ley a aceptar cualquier desmentido que se nos haga, siempre y cuando demuestre con documentos que la información ofrecida es falsa o tendenciosa, o incluso malintencionada. Y no, ni el que esto teclea ni el periódico recibieron petición al respecto, con lo que al paso de los días quedó como buena y válida, aunque para los involucrados el deseo era que fuera olvidada.
Pero para eso estamos los periodistas, para rememorar y volver a cacarear un huevo que ya tiene sus añitos de que la gallina lo puso, pero que nuevos datos lo hacen ver como si fuera fresquecito.
La última nota que escribimos respecto a Cynthia fue por allá con el cambio de administraciones municipales. De Parras de la Fuente salía Ramiro Pérez Arciniega, otro personaje digno de figurar en los pases de lista del Centro de Readaptación Social de Saltillo, o del de Torreón, si es que es más apegado a sus modus operandi, y aunque el nuevo presidente municipal Fernando Orozco decidió mantener el convenio del mando único con el gobierno del estado, era del todo inconveniente que se sostuviera a La temible Cinthya Villa Espericueta como titular de la Dirección de Seguridad Pública del municipio de Parras.
Si sus patrones hubieran puesto atención al asunto… pero no. Cinthya pasó a un puesto equivalente, pero en el municipio de San Pedro de las Colonias, en un movimiento administrativamente riesgoso. Primero que nada hay que tener en cuenta que Parras es un municipio con una fuerte vocación turística, también con una actividad económica, si no boyante, sí bastante bien establecida, con empresas que podríamos calificar como de élite, los viñedos, las fábricas de vino, las nogaleras, todo lo cual hay que tratar con pincitas para que no haya problemas. San Pedro es otra cosa completamente, para empezar no cuenta con los reflectores que Parras, según dice el viejo dicho pecaminoso, lo que ocurre en San Pedro se queda en San Pedro, y aquí se incluyen los crímenes, delitos, faltas, abusos, malos tratos, y lo que se le ocurra, que no le extrañe que sea bastante amplio. San Pedro, Coahuila es un municipio conflictivo desde el punto de vista de la seguridad pública, del económico, de la gobernabilidad, y otros muchos. A lo mejor no lo es tanto como Matamoros, u otros que pudieran mencionarse, pero sí de repente se coloca en los primeros sitios, de entre los que requieren un trato más inteligente de las autoridades para que la situación no decaiga todavía más.
Dicen los motivadores profesionales y los guías espirituales, que de eso entienden, que cada día es la oportunidad de un nuevo comienzo, lo mismo funciona para los nuevos empleos, designaciones y nombramientos. Luego de su paso por Parras de la Fuente, y tanto si lo entendió como una promoción o como un castigo, era para que Cinthya hubiera revisado su forma de ser y de actuar como mando policiaco que es, para evitarse las situaciones problemáticas que tuvo en su último destino, y aquellos otros pecadillos de cuando estuvo en Acuña, donde hasta su ración de plomo se llevó.
No fue el caso, antes se podría decir que llegó con la bayoneta calada, a implantar un régimen de terror a un municipio de gente que tiene lo suyo de brava, y de no dejada. En Parras Cinthya fue acusada de torturar a detenidos, acá las acusaciones sobre el personal que tiene a su cargo son de asesinato, y eso ya no es tan fácil de pasar por alto como lo otro.
Las benditas redes sociales han hecho virales los videos en los cuales se ve cómo los habitantes de la cabecera municipal lanzan todo lo que tienen a la mano, piedras, tubos, palos, lo que sea, a los policías municipales, a bordo de sus patrullas, vehículos que usan para embestir en su huida a los que perciben como atacantes, puede ser que lo fueran, y que se justifique la defensa de su vida y su integridad física, puede ser… pero en su cobarde manera de enfrentar los hechos, atropellaron a otro joven, con lo que el descontento escala a niveles nunca vistos, aun en el rudo San Pedro.
Todavía recordamos que en Parras, durante el mando de Cinthya, los policías municipales andaban fuertemente armados y embozados, a lo mejor se creían fuerzas especiales o algo así, nada que ver con servidores públicos, hoy los municipales del pueblo mágico andan hasta dándole aventón a las personas que van por el mismo rumbo que ellos, se respira otro ambiente desde que se fue la doña aquella. ¿en San Pedro? Los comercios no abrieron el jueves, en parte como protesta, en parte atemorizados de que los vandalizaran los que protestaban contra la policía y contra su directora.
Nada más para cerrar, estamos seguros que temporalmente porque seguirá dando de qué hablar, mal y peor, este asunto de Cinthya Villa, una entrevista que le hicieron en 2019 dijo al reportero: es la mujer el sexo fuerte, y así la tituló el medio. Nada de mano izquierda, nada de “proteger y servir”, pura fuerza bruta, brutalmente mal empleada.
