Todo el personal de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (CONAZA) está siendo liquidado para su cierre definitivo en octubre de este 2025, su exdirector, Abraham Cepeda Izaguirre, reprobó esta decisión al subrayar su importancia en el sector agropecuario en el semi desierto coahuilense.

El gobierno federal, dentro de la llamada “Cuarta Transformación”, ha decidido su extinción, eliminando su presupuesto y liquidando a su personal. La CONAZA, creada en 1970, tenía como objetivo promover el desarrollo de zonas áridas y semiáridas del país, atendiendo a poblaciones marginadas y fomentando el uso racional de los recursos naturales. 

La desaparición de la CONAZA podría dejar desatendidas a las comunidades rurales que dependen de sus programas y apoyos. 

México cuenta con vastas extensiones de zonas áridas y semiáridas, que enfrentan desafíos como la escasez de agua y la degradación del suelo. 

Cepeda Izaguirre indicó que el cese de actividades de la Comisión que dirigió durante el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto, representa un evidente retroceso que contrasta por mucho con la importancia que otros países mantienen en favor de productores del campo.

“Todos los países que tienen este tipo de suelo están obligados a tener una dependencia que se encargue de apoyar actividades de tipo productivo en el semi desierto, en un país con estas características como es México, en el que más del 60 por ciento de su territorio es zona semidesértica, debería seguir existiendo esta dependencia”, indicó el saltillense en entrevista.

“Vamos a depender más económicamente del extranjero, de productores a los que sí les dedican apoyo a su producción agropecuaria, porque primero hay que producir lo que te comes y luego vender lo que te sobra; como que, en mi personal punto de vista, no se entiende qué estrategia estamos siguiendo”, abundó.

Expresó que si bien la Conaza, como cualquier otra dependencia gubernamental, puede ser perfectible, no hay una justificación lógica para su extinción, al enfatizar que, desde su creación en 1970, desplegó importantes programas como la generación de infraestructura agropecuaria, rehabilitación de agostaderos, apoyo a actividades pecuarias en zonas semidesérticas, equipamiento de energía solar e implementación de tanques de abrevadero.

“Yo no comparto el criterio ni sé qué criterios se tomaron para desaparecer esta dependencia que, como cualquier actividad, se puede obviamente mejorar, actualizar, modernizar, se pueden hacer mejoras en sus sistemas”, externó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *