La reciente detención de Édgar ‘N’, alias El Limones, y el intenso operativo desplegado el pasado 14 de diciembre en El Durazno, Tamazula ha puesto nuevamente en la mira una realidad que durante décadas ha permeado diversos rincones de Durango: el asedio del Cártel de Sinaloa.

Si bien Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada hicieron de Sinaloa su bastión, la influencia y el poderío que su organización delictiva alcanzó se extendió a diversos estados de la República Mexicana gracias a importantes aliados e, incluso, familiares.

Durango no fue la excepción. Su cercanía a Sinaloa y la región del Triángulo Dorado que comparten ambos estados con Chihuahua volvió al estado en un territorio clave para sus actividades relacionadas al trasiego de drogas. Desde los cultivos de amapola y marihuana que florecen sin dificultad entre sus montañas, hasta los narcolaboratorios donde producen drogas sintéticas y su posición estratégica para llegar a la frontera con Estados Unidos.

Dichos factores hicieron que desde décadas atrás en diversos municipios del estado se asentaran dos aliados clave del Cártel de Sinaloa cuyas operaciones se extendieron a la actualidad y se encuentran bajo el radar de autoridades mexicanas y estadounidenses.

Por un lado, Aureliano Guzmán Loera -hermano de El Chapo- encabeza su propia escisión que se autodenomina como Cártel del Guano o Gente del Guano en alusión a su alias. Por otro, el clan familiar de los Cabrera Sarabia mantiene vivo el legado criminal de su otrora líder Felipe -mejor conocido como El Inge o El Rey de la Heroína- al tiempo que figuran como importantes aliados de La Mayiza , la escisión del Cártel de Sinaloa que heredó de su padre Ismael Zambada Sicairos, alias El Mayito Flaco

Aunque Joaquín se convirtió en el hermano más mediático de los Guzmán Loera, al menos otros tres de sus consanguíneos estuvieron -o están- involucrados en actividades delictivas: Arturo, Miguel Ángel y Aureliano. Si bien el primero de ellos fue asesinado en plena víspera de año nuevo en 2004, los otros dos siguieron los pasos criminales de su hermano, sin embargo, fue El Guano quien logró consolidar su propia escisión en la organización delictiva.

De acuerdo con información que el periodista Óscar Balderas plasmó en una entrega para DOMINGA, si bien ambos hermanos tenían la ambición de prosperar en el negocio del tráfico de drogas, optaron por caminos distintos. El hermano mayor de El Chapo, por ejemplo, vio en las montañas de Durango el escenario ideal para instalar laboratorios de heroína y en el mercado de América del Norte el ideal para su rutas de envío de narcóticos.

Del mismo modo, El Guano optó por elegir como sus propios socios a los hermanos Salgueiro Nevárez, quienes entonces ya acumulaban influencia en Chihuahua al punto de tener su propio brazo armado, mismo que fue conocido años después como Gente Nueva.

Poco a poco, el poderío y la base social que Aureliano Guzmán Loera acumuló le permitieron encabezar lo que el Departamento de Estado definió como una organización de polidrogas, responsable de cultivar, producir, fabricar y transportar amapola, marihuana, heroína, fentanilo, metanfetaminas y cocaína.

El Guano y aquellos quienes lo eligieron como su líder concentraron sus operaciones en los límites que comparten Sinaloa y Durango. Por su trayectoria criminal, fueron presentados ante el Distrito de Arizona cuatro cargos en contra de Aureliano Guzmán Loera relacionados al trasiego de heroína, cocaína y fentanilo.

Hasta el momento en el que se escribe esta nota, autoridades estadounidenses ofrecen por El Guano una recompensa de cinco millones de dólares, sin embargo y pese a su amplia trayectoria criminal, el octogenario hermano de El Chapo Guzmán continúa escabulléndose entre las montañas de la Sierra Occidental de Durango, aquellas que conoce como la palma de su mano.

El arresto de El Limones resonó tanto por su supuesta afinidad a una organización sindical como por la influencia que durante décadas han tenido los Cabrera Sarabia en el estado, la cual comenzó a arraigarse con Felipe, mejor conocido como Inge o El Rey de la Heroína.

“FELIPE CABRERA SARABIA integró un grupo delictivo conformado por sus hermanos LUIS ALBERTO, JOSÉ LUIS y ALEJANDRO, quienes inicialmente se dedicaron a actividades de siembra y cultivo de marihuana en la zona serrana del estado de Durango”, precisó un comunicado de la Secretaría de la Defensa Nacional tras el arresto de El Inge en diciembre de 2011.

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