La Secretaría de Medio Ambiente (SMA) informa que el incendio activo en el paraje conocido como “La Pinalosa”, en la Sierra de Arteaga, ha consumido alrededor de dos mil 300 hectáreas de árboles de pino, encino y chaparral montano.
Lo anterior se pudo valorar al finalizar los trabajos del sábado de combate a este incendio forestal, que está activo en varios frentes.
La SMA señala que cada media hora se toman las condiciones climáticas, con lo que se pueden tomar las decisiones adecuadas, siempre priorizando la integridad física de los brigadistas.
Se comunica que se lleva un 30 por ciento de control y un 10 por ciento de liquidación del siniestro, y que se trabaja de manera interinstitucional entre autoridades de los tres órdenes de gobierno y el Ejército Mexicano.
El día de hoy las condiciones climatológicas permitieron un avance importante (90%) en el control para dos de los cuatro frentes activos en los que se combate el incidente, los helicópteros realizaron 98 descargas de agua con supresor de calor además de los vuelos para transportar brigadistas a los puntos activos de difícil acceso del incendio.
Del inicio del incidente a la fecha se han realizado 36,000 metros de brechas cortafuego apoyados con 6 equipos pesados con el objetivo de controlar los puntos calientes del incendio. Fueron 71 vehículos participaron en tierra en los trabajos de combate.
En esta jornada trabajaron en el combate al incendio 549 brigadistas de la SMA, Conafor, PC Federal, PC municipal, SEDENA, Guardia Nacional, Brigadas Rurales, Conanp.
Fueron apoyados desde el aire por cinco helicópteros: tres del Gobierno del Estado y dos de la Guardia Nacional, realizando descargas de agua y transportando brigadistas a las zonas de más difícil acceso.
Hoy las operaciones iniciaron a las 7:00 horas.
Por otra parte, el director del Museo del Desierto, Arturo González, dijo que esa institución se está preparando para la posible llegada de oseznos rescatados del incendio que se registra en la Sierra de Arteaga, dado que en esta época del año es cuando se tiene mayor presencia de crías en esa zona de la Región Sureste que forma parte del hábitat del oso negro.
Indicó que es alta la posibilidad de que ocurran extravíos de oseznos durante este siniestro, ya que debido a la gran cantidad de humo producto de la combustión, las hembras no pueden olfatear a las crías y éstas se separan, quedando expuestas a sufrir graves lesiones o llegando algunas incluso a morir de hambre al no poder valerse por sí mismas.
