El alcalde de Parras, Ramiro Pérez Arciniega fue citado a comparecer mañana miércoles ante la Fiscalía General del Estado para responder a los delitos de desvío de recursos públicos, abuso de confianza, indebido otorgamiento de cargos públicos y abuso de autoridad, entre otros.
El Congreso del Estado había informado que solicitaría a la Fiscalía Anticorrupción y a la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas una investigación contra el alcalde por actos de nepotismo, al ser señalado por otorgar un puesto a su pareja sentimental, así como tres familiares de ella.
Posteriormente se negó a proporcionar las cuentas públicas del ayuntamiento y al hacerlo presentó graves irregularidades que fueron denunciadas por la Auditoría Superior del Estado. Ahí nuevamente, los regidores señalaron que se habían “inflado” los costos de la poca obra realizada en el municipio.
Por otro lado, a Pérez se le imputa haber designado como funcionarios públicos a personas allegadas “afectivamente” a él, como lo fue Brenda Vélez y sus hijos, a quienes les otorgó altos sueldos.
La situación se agravó para el edil pues el cabildo no autorizó la creación de nuevos cargos, mismos que entregó a sus parientes causando perjuicio a la Hacienda Pública.
Otro de los delitos del alcalde de Parra es haberse auto aprobado, desde marzo del 2019, un aumento de sueldo, sin la aprobación del cabildo, lo que representa un claro desvío de recursos públicos para intereses personales”.
Asimismo, en febrero de este año, destituyó a 10 integrantes del Cabildo acusando faltas graves y nombró a sus sustitutos para que le aprobaran las cuentas públicas y los gastos realizados por el ayuntamiento. Esta acción fue denunciada por los ediles despedidos.
El Tribunal Electoral del Estado revirtió esta decisión, que fue considerada por los parrenses como una acción al estilo de “Varguitas” de la película La Ley de Herodes, al señalar que no contaba con facultades para hacerlo.
Las denuncias por estos hechos se sucedieron una tras otra, hasta que los regidores fueron restituidos en sus cargos además de que se les pagaron los salarios que les correspondían desde la “destitución arbitraria”.
De acuerdo con información del periódico Vanguardia, en junio de 2020, regidores de Parras de la Fuente exigieron ante el Congreso la destitución del alcalde por presuntos actos de nepotismo, usurpación de funciones, entre otros.
Los regidores afirmaron haber presentado cinco denuncias y aseguraron que existían hasta 70 causales que ameritan que se le separe de su cargo para ser juzgado por las autoridades.
Desde octubre de 2019, el Congreso del Estado había informado que solicitaría a la Fiscalía Anticorrupción y a la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas una investigación contra el Presidente Municipal por actos de nepotismo, al ser señalado por otorgar un puesto a su pareja sentimental, así como tres familiares de ella, desvío de recursos públicos en el caso de la Feria de la Uva y una serie de delitos graves que ameritan no solo la destitución de Ramiro Pérez sino su encarcelamiento.
