Torreón, Coahuila. – La planta de bombeo que pretende construir la Comisión Nacional del Agua para el proyecto Agua Saludable para La Laguna, ocupará una superficie de 3.5 hectáreas, fuera del área natural protegida del Cañón de Fernández que tiene una extensión de 17 mil hectáreas, afirmó Eduardo Aarón Fuentes Silva, director del Organismo de Cuencas Centrales del Norte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Es un espacio ya impactado por nogaleras que no es una especie de hábitat de la zona y por una basta deforestación, explicó a los socios de la Coparmex Laguna con los que se reunió para presentar el proyecto Agua Saludable para La Laguna, que dijo no perjudica la flora ni la fauna del parque estatal, puesto que no es un área virgen.
Asimismo, las líneas de conducción del agua que partirán de la planta de bombeo hacia la potabilizadora que se piensa construir en Ciudad Lerdo, se correrán paralelo a un canal de concreto que ya existe desde hace muchos años, a fin de evitar cualquier afectación.
El proyecto está pensando tratando de mitigar cualquier afectación, puesto que la potabilizadora se levantará en una superficie impactada por la deforestación, en donde la Comisión Nacional del Agua emprenderá acciones de reforestación y de ubicación de flora y fauna en más de 50 hectáreas.
Se generarán importantes beneficios ambientales para el Cañón de Fernández, incluido el incremento del caudal de agua, por lo que es falso que el proyecto vaya a provocar impactos negativos irreversibles, aseveró.
Advirtió también que el estudio de impacto ambiental se basa en el cumplimiento de todos los aspectos que la normativa establece.
El proyecto Agua Saludable para La Laguna pretende aprovechar los escurrimientos del río Nazas para abastecer de agua potable a aproximadamente 1 millón 650 mil personas de los municipios duranguenses de Gómez Palacio, Lerdo, Tlahualilo y Mapimí, así como para los coahuilenses de Torreón, Matamoros, Francisco I. Madero, San Pedro y Viesca.
El proyecto beneficiará la salud de la población con la entrega de agua en calidad y cantidad suficiente, cumpliendo con los estándares nacionales e internacionales de calidad del agua, además de reemplazar la extracción de agua en pozos que actualmente abastecen a la población de la región y recuperar el nivel del acuífero principal.
