La oposición de la iniciativa privada y el temor del gobierno Federal y sus diputados, han “congelado” el establecimiento de las reglas para poder importar autos americanos usados.
En tanto campesinos, trabajadores, obreros y otros más siguen esperando se cumpla la promesa presidencial que esta por cumplir un año sinque se hayan autorizado las reglas de operación
Quienes expresan que esta medida puede ser favorable, sostienen su fundamento en que puede ser una ayuda importante para los sectores más bajos en términos socio económicos, debido a quienes son muchas veces los que recurren a la compra de estos autos, ante la imposibilidad de pagar lo que cuesta un auto legal en México, pero desde Coparmex si bien dijeron que ellos están totalmente de acuerdo con proyectos de apoyo a los que menos tienen, esta no es una óptima solución en la actualidad, debido a que provocaría pérdida de empleos, menos recaudación en cuestiones impositivas y desalentar de cara al futuro las inversiones. (O sea, NO).
La legalización de “autos chocolate” es algo que está mal visto por este sector, como lo dijimos antes, más aún cuando en el corriente 2021 no logra recuperarse del todo, debido a que entre los meses de enero y mayo, hubo una contracción de casi un 20%, lo que ubica a los porcentajes por debajo de los niveles de ventas que se registraron en iguales meses, pero del año 2019. Desde esta Confederación informaron que no sólo la venta está con problemas, sino que también la producción total de vehículos ligeros, que también está prácticamente en un 20% que hace dos años, antes de la pandemia por el coronavirus claro.
Pero los que esperan esa regularización jamás podrían comprar un auto mexicano usados porque dijeron:
1.- Es muy caro de contado.
2.- La única manera de conseguir crédito es con los loteros y con los bancos a altísimas tasas de interés y con pagos mensuales muy altos, lo que los hace inalcanzables.
3.- Porque los pobres no son sujeto de crédito.
4.- Porque hay vendedores muy tramposos que vendes los usados en mal estado y con reparaciones provisionales.
5. Las tenencias y demás impuestos son muy caras.
Caída de inversiones, menos puestos de trabajo, menor cantidad de ventas, entre otros problemas podría generar legalizar autos ingresados en México de manera ilegal. Pero a eso, destacan quienes se especializan en esto, se le debe sumar a que el Gobierno Federal llevaría a que México tenga un promedio más alto en cuanto a antigüedad de los vehículos que todos los días circulan. Se podría generar una obsolescencia automotriz, lo que generaría lo que se conoce como un “basurero” de autos.
(Con información de Excelsior y Agencias)
