Durante la tarde del viernes se dio a conocer la detención del exprocurador General de la República (PGR), José Murillo Karam por su relación con el caso de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa en septiembre del 2014.
En un comunicado de la Fiscalía General de la República (FGR). informaron que fue aprehendido por los delitos de desaparición forzada, tortura y contra la administración de justicia en el caso que ensombreció el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Esto no fue bien recibido por todos, especialmente por miembros de la oposición, debido a que se ha señalado que se trata de una persecusión política en contra de un funcionario que no tuvo responsabilidad alguna. Por este motivo el jefe del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, se sumó a las críticas.
Por medio de su cuenta oficial de Twitter aseguró que era inaceptable que el gobierno federal persiguiera a un exfuncionario que buscaba resolver y asegurar la procuración de justicia como en el caso de los estudiantes de Ayotzinapa.
“Su detención es una señal de que el Gobierno no busca dar justicia a los familiares de los jóvenes ni certeza al país. Acciones como esta buscan distraernos de las crisis de inseguridad, inflación, desempleo, pobreza y de la crisis en el sistema de salud pública del país”, declaró.
Aseguró también que el gobierno no iba en contra de las personas que agredieron y desaparecieron a los estudiantes, “buscan culpar a los que atrajeron la investigación, la cual involucraba a varios funcionarios vinculados desde ese entonces a quienes hoy están en Morena”.
Y afirmó que en cambio se trataba de una muestra de la desesperación por los malos resultados del gobierno de López Obrador, lo que los obligaba a dar esta clase de, según lo definió, “golpes mediáticos”.
