En punto de las 11 de la noche, en la iglesia a la Virgen de Guadalupe en Torreón, ante miles de fieles por dentro y por fuera de la catedral guadalupana, dio inicio la Misa de Gallo.
Celebración que se realiza desde hace más de cien años en Torreón y fue oficiada por el obispo de la ciudad, Luis Martín Barraza Beltrán ante un lleno total del recinto por lo que por fuera de la Iglesia cientos de personas observaban el acto a través de una pantalla gigante.
“Desde el cielo una hermosa mañana, desde el cielo una hermosa mañana, la Guadalupana, la Guadalupana, la Guadalupana bajo el Tepeyac…”, fue el coro cantado por los fieles para que de inmediato iniciara la eucaristía.
En su intervención, monseñor dijo que estos días son manifestaciones muy fervorosas de fe. “Esta fiesta es muy grande, María nos acarrea, ha traído a estas tierras, a América, a Jesucristo…”.
Por el 491 aniversario de la aparición de la “Patrona de México” a San Juan Diego en el cerro del Tepeyac, familias enteras acudieron a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe de esta ciudad para agradecer por los milagros concedidos, para cumplir una manda o para pedir salud, bienestar y prosperidad.
Pero las festividades a la virgen de Guadalupe se iniciaron desde la semana final de noviembre, cuando miles y miles de torreonenses de escuelas, sindicatos, colonias, talleres, empresa y bancos, desfilaron en las peregrinaciones llenas de tradición y el colorido de las danzas de los Matlachines.
Por su parte, el párroco de la Iglesia, René Pérez Díaz, agradeció la presencia del obispo y de los peregrinos que a lo largo de 20 días demostraron su amor y devoción a la Virgen de Guadalupe.
