Dhilan Randal Mercado, un pequeño de entonces cuatro años, obtuvo justicia más de dos décadas después de que fuera encontrado sin vida en un contenedor de la ciudad de Aguascalientes.
Según la investigación, Francisco Javier y Liliana Lucero, madre y padrastro del menor conocido como Dhilan, son los presuntos autores del crimen y permanecieron ocultos en Quintana Roo, donde se despeñaban como fotógrafo de graduaciones de escuelas, y vendedora de flores respectivamente.
Fue el 12 de noviembre de 1999, cuando en la calle 28 de Agosto, un pepenador encontró en una caja de cartón el cuerpo del menor de apenas 4 años. La necropsia posterior revelaría un maltrato extraordinario contra el niño, y que básicamente falleció a causa de una golpiza.

Días después se confirmó que el menor había sido víctima de violencia prácticamente toda su breve vida: los abuelos relataron que había sido maltratado por Francisco Javier, y un taxista que lo trasladó, también confirmó la identidad del presunto responsable.
Esta semana, la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo confirmó la detención de los tutores del menor en Chetumal, lugar en donde se ocultaron los últimos años: en un comunicado se reveló que el homicidio habría ocurrido en Teocaltiche, Jalisco, desde donde Francisco Javier habría trasladado el cuerpo en una caja de cartón hasta Aguascalientes.

También se dio a conocer que tras el crimen la pareja huyó a León, Guanajuato, para después moverse al estado de Oaxaca y luego a Palenque Chiapas, permaneciendo ahí un año; en el año 2002 se establecieron en la capital de Quintana Roo, donde permanecieron ocultos.
La comunidad de Aguascalientes había estado conmocionada por el crimen y había exigido justicia para la víctima y su familia. La investigación sigue en curso para esclarecer todos los detalles del crimen y para determinar las circunstancias que rodearon el asesinato del niño.
