Torreón, Coahuila. – La Asociación Mujeres Salvando Mujeres (MUSAM) ha llevado a cabo más de 225 terapias tanatológicas, a través de su programa de atención emocional, que ayuda a pacientes a procesar emociones, pérdidas y cambios con dignidad y fortaleza.
María Teresa Reyes Borrego, tanatóloga de la Asociación Civil MUSAM, dedicada a dar apoyo y comprensión a las mujeres con cáncer de mama, informó que actualmente cuentan con un grupo de 700 mujeres en programas de apoyo como cirugías para quienes no tienen seguridad social, pláticas informativas con médicos especialistas y clases para desarrollar ciertas habilidades de la mujeres.
También mantienen vigente un programa de acompañamiento durante y después de un tratamiento de quimioterapia o radioterapia y si llegan a perder el cabello, existen donatarios que elaboran las pelucas y las donan a quienes las necesiten.
Entregan turbantes, mangas de compresión, porque después de las sesiones de quimioterapia se inflama mucho el brazo y esta manga ayuda a mejorar. Imparten asimismo terapia de rehabilitación de su brazo, es una asociación llena de amor incondicional, expresó.
Cuando la paciente acude a la primera consulta después de que fue diagnosticada, desde ahí empieza el duelo, cuando le dicen: “tienes algo en el seno, una bolita, te va a hacer una biopsia”.
El médico fue entrenado para dar diagnósticos, no para dar empatía y dice abiertamente, porque es su obligación: “señora tiene cáncer de seno y le vamos a tener que quitar el seno y va a tener quimioterapia y esas cosas…”.
En MUSAM se les ayuda a entender este proceso de vida en donde estamos perdiendo temporalmente la salud, pero a través de un tratamiento adecuado, oportuno y la contención de apoyo, la persona puede salir adelante.
Un duelo representa que vas a vivir cinco etapas, primero es la negación, después viene el enojo ¿por qué me paso a mí?, ¿por qué en ese momento?, luego viene la depresión que viene siempre acompañada de la ansiedad, no quieren bañarse, no quieren comer, solo quieren estar dormidas.
El pasado ya ocurrió y no hay nada que podamos hacer, el futuro no sabemos si vayamos a estar porque para morir el único requisito es estar vivos; la muerte no requiere que haya una enfermedad, pero es algo que no tenemos documentado.
“La aceptación es cuando has dejado de sufrir, sufrimos en nuestra mente porque le damos el poder a nuestro pensamiento. La mujer piensa: tengo cáncer, me quedan seis meses de vida, tengo que hacer el testamento, tengo que ordenar miles de cosas que todavía no hace falta, cuando eso lo debemos tener arreglado sin saber que nos vamos a morir”.
En MUSAM un grupo de profesionales voluntarios y entregados al servicio de la comunidad femenina en condiciones de vulnerabilidad ante el padecimiento del cáncer de mama en la Comarca Lagunera, ha entregado más de 200 prótesis, unos 2 mil estudios de mastografías, 218 ultrasonidos y 225 terapias en el área de tanatología.
El objetivo es compartir con la comunidad la información sobre el cáncer de mama, alertar acerca del incremento sostenido en el número de casos, así como el incremento en tasa de mortalidad, debido a lo avanzado de los casos al momento del diagnóstico y tratamiento.
Según la doctora, parte de su objetivo es ampliar sus servicios y lograr que las mujeres encuentren en Mujeres Salvando Mujeres el lugar donde resuelvan sus dudas respecto a su salud mamaria, independientemente de sus recursos económicos y lograr que como hasta hoy todos nuestros servicios sigan siendo gratuitos.
