Torreón, Coahuila. – Ante el reciente incremento de menores infractores en la ciudad, el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública sugirió a las autoridades municipales reforzar acciones buscando no solo la vigilancia, sino también la integración y el acompañamiento de las juventudes en situación de riesgo.
Juan Carlos Jáuregui, presidente del organismo de la sociedad civil, informó que es cultural el fenómeno que se está presentando y si se empieza a fincar responsabilidad a los padres con la intervención de la PRONNIF, ahí los padres van a empezar a hacerse cargo de sus hijos, porque el problema empieza desde el nicho familiar.
“La educación se da en casa y el conocimiento en la escuela, cada uno tiene que asumir su responsabilidad”, apunto.
Si bien la percepción social puede inclinarse hacia el castigo como vía para frenar conductas antisociales, sugirió abordar el problema desde una perspectiva integral, centrada en la prevención y la educación que tiene un impacto más positivo entre los jóvenes y adolescentes, porque las sanciones las hay, pero el problema es la desintegración familiar.
Dijo que en muchas familias de menores infractores tanto el padre como la madre trabajan y no siempre han alguien que supervise a los hijos; sin embargo, es fundamental que las personas adultas asuman su papel en la formación de los menores, ya que esta responsabilidad no puede ser delegada.
En esas condiciones, dio a conocer que el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública está en pláticas con las policías y la fiscalía, para abordar el tema de la forma más adecuada.
Entre las principales conductas que se han identificado en el aumento de infracciones cometidas por menores de edad, destacan el consumo de alcohol, drogas, portación de armas blancas y la participación en riñas.
Mencionó que estos problemas, lejos de ser hechos aislados, muestran una tendencia en incremento que preocupa tanto a las autoridades como a la sociedad.
