San Pedro, Coahuila. – Anuel Esquivel Cruz de 6 años perdió la vida después de caerle una estructura de techumbre en construcción en la escuela primaria Cuauhtémoc del ejido San Miguel de este municipio.
Las autoridades informaron que el menor en la clase de educación física se encontraba cerca de un grupo de trabajadores que levantaban la techumbre, pero desafortunadamente se recargó sobre la pesada estructura de acero que le cayó encima.
Al lugar arribaron elementos de la Cruz Roja quienes confirmaron que no contaba con signos vitales, minutos después arriban elementos de peritos para la investigación y el levantamiento del cuerpo.
Autoridades municipales, servicios de emergencia y personal de la Fiscalía acudieron al sitio para realizar las diligencias correspondientes.
Elementos de la Cruz Roja confirmaron que alumno no contaba con signos vitales, en tanto que minutos después llegaron peritos de la fiscalía general del Estado para realizar la investigación y el levantamiento del cuerpo.
Los primeros reportes indican que el niño falleció luego de que una parte de la estructura metálica se desplomara, golpeándolo de manera fatal.
Las autoridades educativas ordenaron evacuar el plantel y dejar salir a todos los niños mientras se realizan las averiguaciones correspondientes para determinar las causas del accidente.
De acuerdo con los primeros reportes, la construcción no contaba con autorización ni validación técnica del Instituto Coahuilense de Infraestructura Física Educativa (ICIFED), ni con permisos de la Secretaría de Educación del Estado.
La obra era ejecutada directamente por padres de familia, pese a que en reuniones previas se había advertido que este tipo de proyectos carecen de supervisión profesional y dictamen estructural, incluso, el propio director de la escuela habría manifestado su inconformidad, al señalar que no se debía avanzar bajo esas condiciones.
El accidente reabre la discusión sobre los riesgos de las obras escolares sin peritaje técnico, especialmente cuando se trata de infraestructura pesada que puede poner en peligro la vida de los alumnos.
Expertos locales recordaron que el programa “La Escuela es Nuestra” transfiere directamente recursos a las comunidades escolares, pero deja en manos de los comités de padres la ejecución de las obras, lo que ha generado casos de improvisación y falta de control estructural en diversos municipios del país.
Familiares del menor exigen justicia y la revisión de todas las techumbres escolares en construcción bajo el mismo esquema.
Este lamentable suceso no sólo evidencia un vacío de supervisión institucional, sino la urgencia de replantear cómo se aplican los programas federales en infraestructura educativa cuando la buena intención se impone sobre la seguridad.
