El regreso del tren de pasajeros a México comienza a consolidarse en la región norte. Tanech Sánchez, titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), confirmó la construcción de nuevas estaciones en Derramadero y Ramos Arizpe, además de la remodelación de la terminal ubicada en el patio ferroviario de Saltillo.
Este proyecto forma parte de una estrategia nacional que contempla más de 3 mil kilómetros de nuevas vías férreas para trenes de pasajeros hacia el año 2030. Coahuila, particularmente la región sureste, será un punto clave dentro del corredor que conectará Querétaro con Nuevo Laredo.
Sánchez explicó que la iniciativa no se limita a la movilidad, sino que busca convertirse en un motor de desarrollo económico y cohesión social por el impacto que tendrá en la dinámica regional. El plan ya se encuentra en marcha y se ejecuta por etapas, mediante subtramos licitados a empresas privadas.
Desde la perspectiva económica, el corredor Saltillo–Monterrey–Nuevo Laredo se perfila como una columna vertebral del país, al unir los principales polos industriales con la frontera más activa de México. Según el funcionario, la nueva infraestructura fortalecerá la logística y competitividad del noreste.
La modernización ferroviaria priorizará el transporte de pasajeros, conforme a recientes reformas constitucionales que otorgan preferencia a este servicio sobre el de carga. Las vías coexistirán para garantizar el equilibrio entre ambos sectores.
En la zona industrial de Derramadero, la primera estación busca reducir el tránsito diario de más de 2 mil 500 unidades de transporte de personal que circulan por la carretera en distintos turnos. En Ramos Arizpe, la estación se ubicará cerca del Palacio Municipal, mientras que en Saltillo se rehabilitará la terminal del patio ferroviario. Estas obras implican también la sustitución de cruces a nivel por pasos elevados o desniveles, debido a que el tren alcanzará velocidades de entre 160 y 200 km/h.
La SICT busca crear una red de movilidad eficiente que conecte zonas urbanas e industriales, reduciendo la dependencia del automóvil o autobús y facilitando los corredores de exportación hacia la frontera norte.
El Gobierno Federal considera que este proyecto representa más que una obra de infraestructura: simboliza una apuesta por el desarrollo integral y la conectividad social del país.
