En la colonia Braulio Fernández Aguirre de Torreón un presunto ataque intencional con un vehículo dejó como saldo dos jóvenes con heridas de gravedad —uno de ellos con una amputación parcial—, un altar religioso destrozado y un automóvil consumido por las llamas.
Los hechos se registraron minutos antes de las 3:00 horas de este viernes 2 de enero, en la intersección de la Calle 13 y Avenida Quinta.
Según los primeros informes, un grupo de jóvenes se encontraba conviviendo frente a un altar dedicado a San Judas Tadeo cuando un vehículo Nissan Tsuru, color azul, que circulaba a exceso de velocidad, se enfiló directamente hacia ellos en una maniobra que testigos describieron como deliberada.
El automóvil subió a la banqueta con violencia, derribando dos postes de madera que sostenían una malla sombra y arrollando a los presentes. Tras la colisión, el Tsuru comenzó a emitir un denso humo negro desde la parte inferior; en cuestión de segundos, las llamas envolvieron la unidad.
Aprovechando el pánico y el humo, los ocupantes del vehículo lograron descender y huir a pie con rumbo desconocido, abandonando el auto mientras se incendiaba. La emergencia movilizó de inmediato a elementos de Bomberos, Protección Civil, Policía Municipal y agentes de vialidad.
“Escuchamos un estruendo y luego gritos. El carro se les fue encima con toda la intención”, relató un vecino que presenció el incidente.
Ante la demora de las ambulancias y la gravedad de las heridas, los lesionados fueron trasladados por particulares en una camioneta pick-up hacia la clínica de la Cruz Roja. Los afectados fueron identificados como:
• Fernando Eliazar Barrón (20 años): Presenta una probable fractura de fémur y diversas contusiones.
• Ariel “N” (17 años): Reportado con una amputación parcial de su pie derecho, siendo su estado de salud delicado.
Además, una joven que se encontraba en el sitio resultó ilesa físicamente, pero requirió atención por una severa crisis nerviosa tras salvarse de milagro de ser embestida.
Personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía General del Estado de Coahuila y peritos del Tribunal de Justicia Municipal tomaron conocimiento de los hechos. El vehículo siniestrado fue asegurado como evidencia para rastrear al propietario y dar con el paradero del conductor responsable.
