El Departamento de Justicia adoptará los pelotones de fusilamiento como un método de ejecución, en un momento en que el Gobierno de Donald Trump se dispone a intensificar y acelerar los casos de pena capital, informaron este viernes fuentes oficiales.
También está reautorizando el uso de inyecciones letales con un solo fármaco, a base de pentobarbital, que se utilizaron para llevar a cabo 13 ejecuciones durante la primera Administración Trump —más que bajo el mandato de cualquier otro presidente en la historia moderna—. La del expresidente Joe Biden había eliminado el pentobarbital del protocolo federal debido a la preocupación por la posibilidad de causar dolor y sufrimiento innecesarios.
Las medidas se anunciaron como parte de un esfuerzo más amplio para intensificar las ejecuciones federales tras una moratoria bajo la Administración Biden. Solo quedan tres acusados en el corredor de la muerte federal después de que el demócrata conmutara 37 de sus sentencias por cadena perpetua, aunque el Gobierno de Trump ha autorizado hasta ahora la solicitud contra 44 acusados.
“La Administración anterior incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense al negarse a solicitar y llevar a cabo el castigo máximo contra los criminales más peligrosos, incluidos terroristas, asesinos de niños y policías”, declaró el fiscal general interino, Todd Blanche, en un comunicado. “Bajo el liderazgo del presidente, Trump, el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a apoyar a las víctimas”.
