Los obispos Hilario González de Saltillo, Alfonso Gerardo Miranda Guardiola de Piedras Negras y Luis Martín Barraza Bernal de Torreón emitieron un mensaje conjunto exhortando a la ciudadanía a ejercer un voto informado y responsable en las próximas elecciones del 7 de junio de 2026, donde se renovará el Congreso del Estado de Coahuila.
Calificaron la participación política como una forma de caridad orientada al bien común y señalaron que acudir a las urnas es un deber moral.
“La política, cuando se ejerce con integridad, es una de las formas más preciosas de la caridad, pues busca el bien común. En un estado con realidades tan diversas, nuestra participación no es sólo un derecho civil, sino un deber moral”, es parte del mensaje del documento firmado por los tres obispos: Luis Martín Barraza, de Torreón; Hilario González de Saltillo y Alfonso Miranda, de Piedras Negras.
En él también se detalla una serie de principios como guía para que los ciudadanos puedan evaluar las propuestas de los candidatos.
La dignidad humana, es uno de ellos: “Toda ley emanada de la Cámara de Diputados debe tener como centro a la persona humana. Los diputados tienen en sus manos la protección de lo más sagrado: el derecho a la vida, la familia, la libertad de conciencia y la paz. Es responsabilidad de los gobernantes y diputados promover y proteger, independientemente de cualquier interés particular, el bien de la comunidad, el bien común, defendiendo especialmente a los vulnerables y marginados.
El bien común, es otro punto a evaluar. “Es el conjunto de condiciones sociales que permiten a los grupos y a cada uno de sus miembros alcanzar su propia perfección. En nuestro país, y particularmente en Coahuila, ha de traducirse en leyes que emanen con miras al bien y beneficio de todos, pues una mala decisión perjudica, en primer lugar, a los más débiles, por eso invitamos a unirnos para construir y multiplicar oasis de paz. Una política sana, al promover la distribución equitativa de los recursos, puede ofrecer un servicio eficaz a la armonía y la paz, tanto en el ámbito nacional como en el internacional”.
La solidaridad. “Ante las realidades que se viven en el Estado, como la de nuestros hermanos migrantes, la falta y el cierre de fuentes de trabajo, la escasez del agua, el voto debe favorecer la propuesta de programas que promuevan la justicia social y la fraternidad.
Y la Subsidiaridad: Los futuros diputados deben respetar la autonomía de las comunidades locales y la sociedad civil, interviniendo para ayudar donde sea necesario, pero sin anular la iniciativa ciudadana”.
Los obispos también señalaron que una participación ciudadana se logra de manera libre y comprometida. Mientras que el abstencionismo lo consideran como una falta de caridad y una irresponsabilidad cívica “es, en esencia, un ‘voto ciego’ que permite que otros decidan nuestro futuro”.
Además enlistaron los criterios para el discernimiento del voto, para que el voto sea libre, secreto y en conciencia, 1.- Conocer al Candidato: Investigar no sólo sus promesas, sino su trayectoria, valores y capacidad real para legislar.
2.- Evaluar Programas: Preferir proyectos de largo plazo sobre iniciativas inmediatistas o populistas.
3.- Exigir Coherencia: Los diputados son los encargados de diseñar las leyes que regulan la convivencia; por ello, su honorabilidad debe ser intachable.
4.- Dar Seguimiento: La labor de un ciudadano no termina en las urnas. Debemos ser ciudadanos activos que exijan el cumplimiento de las promesas de campaña y la rendición de cuentas
“Invitamos a evitar las descalificaciones y la violencia política, el mal uso de la Inteligencia Artificial para crear imágenes que atenten contra la dignidad humana de cualquier candidato, incluyendo la violencia de género. Que este proceso electoral sea una oportunidad para fortalecer nuestra amistad social, donde la unidad sea superior al conflicto”, es parte del llamado que hacen los líderes católicos.
Por último piden a los fieles orar en familia, en pequeñas comunidades, en las asambleas litúrgicas, por el próximo proceso electoral.
