Tres crías de bisonte americano (Bison bison), una especie extinta del desierto de Coahuila hace 160 años, nacieron en la Reserva El Santuario, en la Sierra de Menchaca, informó la Fundación Pro Cuatrociénegas, que consideró el suceso un hecho histórico para la restauración ecológica del norte del país.
La Jornada informó el 30 de noviembre de 2025 la introducción a la región de 44 bisontes (38 hembras y seis machos) como parte del proyecto Rewilding, con la finalidad de repoblar el valle con esta especie e impulsar el atractivo turístico del pueblo mágico, Cuatro Ciénegas.
Seis meses después, las hembras –que ya se encontraban en gestación– dieron a luz de manera exitosa, lo que confirmó la adaptación de los animales al ecosistema de la zona.
En entrevista, Gerardo Ruiz, director general de Fundación Pro Cuatrociénegas, destacó que estos nacimientos consolidan su regreso al territorio nacional.
“Cada bisonte que nace va reforzando el retorno de esta especie en el país, como ocurrió recientemente en la Reserva Cuenca Los Ojos, en Agua Prieta, Sonora”, expresó.
De acuerdo con la organización, las crías pesaron entre 15 y 20 kilogramos con buen estado de salud y se encuentran bajo vigilancia constante, respetando no alterar el comportamiento natural de la manada.
Especialistas de Cuatrociénegas consideran al bisonte americano una especie fundamental para el bienestar de las praderas y ecosistemas áridos, pues su presencia favorece la regeneración del suelo y el incremento de la diversidad vegetal.
La fundación prevé que en los próximos meses continúen los nacimientos dentro de la manada; según detalló Ruiz, este año esperan alcanzar al menos 55 bisontes en la reserva, lo que representaría un crecimiento importante para la población en el estado.
Nuevos desafíos para su conservación de la especie
Entre los principales retos se encuentra la necesidad de ampliar el territorio disponible para la manada y crear corredores biológicos que permitan a los bisontes desplazarse en trayectos más amplios, replicando parcialmente las migraciones históricas que realizaban en Norteamérica.
Ruiz recordó que estos animales son una especie migratoria que requiere recorrer grandes extensiones en busca de agua y alimento, “sabemos que los espacios donde habitan estos rebaños son limitados, un aumento poblacional nos invita a pensar en una gestión adecuada que evite la sobrepoblación y permita mantener el equilibrio ambiental”, señaló el director de la organización.
Finalmente, la Fundación Pro Cuatrociénegas realizó un llamado a la sociedad para sumarse al proyecto de conservación mediante alianzas, apoyo y donaciones que permitan fortalecer la recuperación ecológica de la región y garantizar el futuro de esta emblemática especie en México.
“Nos sentimos muy orgullosos de tener las primeras crías en territorio de Cuatro Ciénegas, la declaratoria es clara: el bisonte está de regreso en su hogar, y fortalecerá el rescate y la identidad biocultural de las naciones indígenas del norte de México”, concluyó Ruiz.
