Con una fotografía entre sus manos y la incertidumbre que crece con cada hora, Erika Díaz recorre calles y colonias en busca de José Gabriel Ruiz Díaz, de 21 años, quien fue visto por última vez cuando ingresó a su trabajo en una gasolinera del bulevar Constitución.
Con una fotografía de su hijo entre las manos y el rostro marcado por el cansancio y la angustia, Erika Díaz recorre las calles de la colonia San Isidro, en Torreón, aferrada a una sola esperanza: encontrar a José Gabriel Ruiz Díaz, de 21 años, quien desapareció tras acudir a su jornada laboral.
La última vez que Erika vio a su hijo fue el pasado martes alrededor de la 1:40 de la tarde. Antes de despedirse, lo abrazó sin imaginar que aquel sería el último momento que compartirían. Minutos después, José Gabriel ingresó a trabajar a una gasolinera ubicada sobre el bulevar Constitución y la calle Mónaco. Desde entonces, su paradero es desconocido.
La desaparición ha sumido a la familia en una profunda incertidumbre. Desde ese día, Erika asegura que no ha podido dormir. Ha recorrido calles, visitado distintos sectores de la ciudad, tocado puertas y preguntado a vecinos y conocidos con la esperanza de obtener alguna pista que permita localizar a su hijo.
“Cada minuto que pasa es una eternidad”, expresa la madre, quien mantiene una búsqueda constante mientras espera noticias que le permitan conocer qué ocurrió con el joven.
Uno de los aspectos que más inquieta a la familia es la información obtenida a través de cámaras de videovigilancia. De acuerdo con Erika, las grabaciones muestran a José Gabriel en compañía de una compañera de trabajo poco antes de que se perdiera todo contacto con él.
Tras conversar con la joven, la madre cuestiona las circunstancias que rodearon la desaparición y lamenta que nadie haya solicitado ayuda de emergencia si existía alguna situación irregular.
“Si lo vieron mal, si algo le estaba pasando, ¿por qué nadie llamó al 911?, ¿por qué lo dejaron ir?”, cuestionó con evidente dolor.
La denuncia correspondiente ya fue presentada ante la Fiscalía General del Estado, a través del área especializada en Personas No Localizadas, instancia que mantiene abierta la investigación para dar con el paradero del joven.
Mientras las autoridades realizan las diligencias correspondientes, familiares y amigos continúan difundiendo su fotografía y solicitan la colaboración de la ciudadanía para aportar cualquier dato que pueda contribuir a su localización.
