De acuerdo con investigaciones de la FGR y de la UIF, la empresa Ingemar, S.A. de C.V., que encabezaba el exgobernador panista de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, tuvo operaciones financieras tan sólo en 2025 por más de 3 mil 75 millones de pesos en territorio nacional y operaciones cambiarias por más de mil 386 millones de dólares, a través de una estrategia de triangulación transfronteriza y lavado de dinero.

Se realizan las investigaciones porque se detectó una red de empresas aliadas que simulaban actos de comercio, como Crismon Hidrocarburos y Derivados, S.A. de C.V., que actuaba como el “principal fondeador” e intermediario comercial de Ingemar. Crismon y otras firmas como Internacional de Fundentes o Logística Ferroviaria Fargo aparecían ficticiamente como destinatarios finales en guías de embarque y cartas de porte.

Esta simulación en cadena permitía emitir facturas aparentemente válidas para que el combustible ilegal se vendiera libremente en estaciones de servicio nacionales, transformando el producto del contrabando en miles de millones de pesos en efectivo limpio.

Según las investigaciones, el origen del dinero ilícito es la importación ilegal de hidrocarburos de refinerías ubicadas en Texas, Estados Unidos. La presunta organización criminal utilizaba permisos federales de importación asignados a Ingemar, pero distorsionaba los pedimentos en las aduanas. En lugar de declarar gasolinas o diesel (combustibles sujetos a altas tasas impositivas como el IEPS y el IVA) introducían los cargamentos mediante declaraciones falsas o incompletas, haciéndolos pasar por aceites, bases lubricantes o aditivos químicos exentos o con gravámenes mínimos.

Las bitácoras de la investigación advierten que el esquema se materializó físicamente con el megaaseguramiento de decenas de ferrotanques en Ramos Arizpe, Coahuila. Nueve de estos tanques provenían directamente de Texas y tenían como consignatario definitivo a Ingemar: una vez que el producto evadía los controles fronterizos y entraba de forma irregular se requería una fachada legal para su venta en el mercado mexicano.

Para evitar el rastreo y congelamiento de estos fondos, la red implementó un esquema financiero basado en “cuentas puente”. Se detectaron más de 80 cuentas bancarias vinculadas a Ingemar distribuidas en las principales instituciones financieras de México: Grupo Financiero Intercam, Grupo Financiero Monex, CIBanco y BBVA. Tan sólo en una de estas instituciones, Intercam, el flujo de movimientos registrados entre junio de 2024 y julio de 2025 ascendió a 3 mil 75 millones 480 mil 560.92 pesos.

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