Matamoros, Coahuila.— La muerte de la pequeña Andrea ha provocado indignación y consternación entre habitantes de Matamoros, luego de que la Fiscalía General del Estado detuviera a su padrastro y comenzara una investigación en su contra por el presunto delito de feminicidio.
La madre de la menor también se encuentra bajo investigación, mientras las autoridades intentan reconstruir las últimas horas de vida de la niña y establecer quiénes eran responsables de su cuidado antes de que fuera trasladada, la mañana de este jueves, al puesto de socorros de la Cruz Roja.
De acuerdo con la información disponible, los familiares señalaron inicialmente que Andrea presentaba un cuadro de fiebre e infección, por lo que requería atención médica urgente.
Sin embargo, cuando paramédicos y médicos comenzaron a revisarla, descubrieron una escena mucho más grave: la menor presentaba múltiples traumatismos y marcas de violencia en distintas partes del cuerpo.
Después de realizar la valoración correspondiente, el personal médico confirmó que la pequeña ya no contaba con signos vitales.
Las lesiones visibles encendieron de inmediato las alertas por un posible caso de maltrato infantil. Los trabajadores de la institución activaron los protocolos de emergencia y notificaron a las corporaciones policiacas y a las autoridades ministeriales.
Agentes de seguridad acudieron al lugar para tomar conocimiento de los hechos, mientras personal de la Fiscalía inició las primeras diligencias, entrevistó a familiares y recabó información sobre las condiciones en las que permaneció Andrea durante las horas previas a su fallecimiento.
El cuerpo de la niña fue trasladado al Servicio Médico Forense, donde se practicaría la necropsia de ley para determinar la causa precisa de la muerte, la naturaleza y antigüedad de las lesiones, así como la posible mecánica mediante la cual fueron provocadas.
El dictamen pericial será una pieza clave para establecer si los traumatismos tuvieron relación directa con el fallecimiento y para fortalecer o descartar las líneas de investigación abiertas por la Fiscalía.
Mientras avanzan las diligencias, el caso ha generado reclamos de justicia y una profunda indignación ciudadana ante la posibilidad de que la pequeña hubiera sufrido violencia dentro del entorno en el que debía recibir protección y cuidados.
Las autoridades deberán determinar quiénes se encontraban con Andrea, qué ocurrió durante sus últimas horas de vida y si existieron omisiones o conductas que pudieran configurar responsabilidades penales.
El padrastro permanecerá sujeto a investigación y será la autoridad judicial la que determine su situación jurídica con base en los datos de prueba. La madre también deberá rendir cuentas ante el Ministerio Público sobre las circunstancias que rodearon la muerte de su hija.
La Fiscalía continúa integrando la carpeta de investigación y mantiene abiertas las diligencias ministeriales y periciales para esclarecer el caso y evitar que la muerte de Andrea quede impune.
