Una emergencia obstétrica se presentó en la zona sierra de Durango, cuando una joven mujer inició labor de parto gemelar mientras era trasladada en un vehículo particular al hospital.
Por desgracia, uno de los bebés murió, pero otro fue salvado gracias a la oportuna intervención de los elementos de protección civil de este municipio.
La emergencia se registró sobre la carretera Los Herrera–Topia en el municipio de Santiago Papasquiaro donde una mujer de 29 años oriunda de la comunidad Ciénega de Nuestra Señora era trasladada en un vehículo particular mientras se encontraba en labor de parto gemelar, fortuito prematuro, de 29 semanas de gestación.
La Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos de Santiago Papasquiaro atendió el llamado de auxilio ante esta emergencia obstétrica de alta complejidad en la zona serrana del municipio y por fortuna, pusieron a salvo a un recién nacido, aunque el otro ya no contaba con signos vitales cuando arribaron al sitio.
Tras el llamado de ayuda, se movilizaron dos ambulancias para interceptar el vehículo que venía en camino, sin embargo, cuando los encontraron los paramédicos de Protección Civil confirmaron que la madre ya había dado a luz a los dos bebés y uno de ellos estaba sin vida.
De inmediato, el personal brindó atención prehospitalaria tanto a la madre como al segundo bebé, priorizando su estabilización antes de trasladarlos al Hospital General de Santiago Papasquiaro.
Luego de la valoración médica, se determinó que el recién nacido requería atención pediátrica especializada, por lo que se decidió su traslado al Hospital del Niño, en la capital del estado.
La Coordinación Municipal de Protección Civil asumió el traslado neonatal especializado, manteniendo el monitoreo permanente del paciente durante el recorrido.
De acuerdo con la corporación, el bebé llegó estable al hospital y fue entregado al equipo médico que esperaba su arribo para continuar con su atención.
De acuerdo a lo informado por la Secretaría de Salud de Durango (SSD) el bebé se encuentra internado en el Hospital Municipal del Niño 460 en la ciudad de Durango.
A su arribo, fue estabilizado con éxito y no requirió intubación, pero se mantendrá bajo supervisión médica dado que es prematuro y las circunstancias en las que nació.
