Coahuila tiene una oferta turística que va mucho más allá de sus ciudades: ocho Pueblos Mágicos concentran paisajes naturales, historia, gastronomía, tradiciones y una importante actividad vitivinícola que los convierte en opciones para recorrer durante las vacaciones de verano.
Arteaga, Candela, Cuatro Ciénegas, General Cepeda, Guerrero, Múzquiz, Parras de la Fuente y Viesca ofrecen experiencias distintas, desde recorridos por zonas desérticas y actividades de aventura hasta visitas a viñedos, museos, templos y sitios con relevancia histórica y paleontológica.
En Arteaga, conocido como “La Suiza de México”, la Sierra de Arteaga es uno de sus principales atractivos para quienes buscan senderismo, ciclismo, montañismo y ecoturismo. También destacan Bosques de Monterreal, la Iglesia de San Isidro Labrador, el Museo de las Momias y distintas vinícolas.
Cuatro Ciénegas combina naturaleza y tradición vitivinícola. La Poza Azul, las Dunas de Yeso, Aruna Parque Natural y las Minas de Mármol forman parte de su oferta, junto con espacios como el Templo de San José, el Museo Casa Carranza y las casas vinícolas Vitali y Ferriño.
Para quienes buscan historia y aventura, Candela cuenta con espacios como el Parque Ecoturístico Las Lajitas, donde se encuentran Carricitos, Ojo Caliente y el Frentón. La Iglesia de San Carlos Borromeo, el Museo Federico Berrueto Ramón, la antigua estación ferroviaria y la Plaza de Toros complementan el recorrido.
General Cepeda destaca por su patrimonio histórico, arqueológico y paleontológico. Entre sus sitios se encuentran Rincón Colorado, Porvenir de Jalpa, el Templo de San Francisco de Asís y el Laboratorio Paleontológico, además de la vinícola Hacienda Florida.
En el norte del estado, Guerrero ofrece un recorrido por la historia de Coahuila desde sus orígenes como asentamiento fundado en 1702. La Iglesia de San Juan Bautista, la Misión de San Bernardo, el Parque La Pedrera, Los Bañaderos y su Panteón Municipal forman parte de sus atractivos.
Múzquiz sobresale por su riqueza paleontológica y cultural, además de ser hogar de las comunidades Negros Mascogos y Kikapú. El visitante puede recorrer la Parroquia de Santa Rosa de Lima, los museos de Historia y Paleontología, el Río Sabinas y el Parque Recreativo La Cascada.
Parras de la Fuente es uno de los destinos más representativos de la tradición vitivinícola de Coahuila. Además de sus templos y paisajes, cuenta con casas vinícolas como Don Leo, Rivero González, Casa Madero y Parvada. En este Pueblo Mágico nació en 1597 Casa Madero, considerada la vitivinícola más antigua de Latinoamérica.
Mientras que Viesca ofrece una combinación de tradición religiosa y paisajes desérticos. Las Dunas de Bilbao, declaradas área de preservación, la Hacienda de Santa Ana de Hornos, la Parroquia de Santiago Apóstol y el Parque Recreativo Juan Guerra son parte de su atractivo.
La Secretaría de Turismo y Desarrollo de Pueblos Mágicos señaló que las condiciones de seguridad en el estado permiten a visitantes y turistas desplazarse por los diferentes destinos durante sus recorridos.
La diversidad de los ocho Pueblos Mágicos permite armar distintos recorridos dependiendo del tipo de experiencia que se busque: desde una escapada entre montañas o dunas hasta un viaje por la historia, la paleontología, las tradiciones religiosas o la cultura del vino que distingue a Coahuila.
