La aplicación de operativos relacionados con la nueva Ley de Aguas habría dejado fuera de circulación a cerca de 200 pipas que prestan servicio en Torreón, Gómez Palacio y Lerdo, lo que representa un riesgo de desabasto para miles de familias, instituciones educativas y establecimientos comerciales que dependen de este medio para recibir agua.
Rodolfo Galván Franco, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Rama del Agua y Similares (SITRAL), informó que, durante las acciones de revisión, al menos 15 unidades fueron detenidas y tres conductores quedaron asegurados.
El representante sindical manifestó que los operadores son tratados como delincuentes por trasladar el recurso, aun cuando su labor atiende la demanda de sectores que carecen de abasto regular mediante la red de agua potable.
Galván Franco exigió a las autoridades establecer y dar a conocer, con claridad, los pozos o puntos autorizados para que las pipas puedan cargar agua de manera legal y continuar con la prestación del servicio sin exponerse a sanciones o detenciones.
Señaló que la suspensión de unidades podría profundizar los problemas de suministro en diversas colonias de la región, particularmente en zonas donde el agua por pipa es una alternativa necesaria ante fallas, baja presión o falta de infraestructura hidráulica.
El dirigente de SITRAL consideró indispensable que exista coordinación entre autoridades y transportistas para regular la actividad sin afectar a la población que requiere el líquido para sus actividades cotidianas.
