Felipe Cabrera Sarabia, conocido como “El Inge”, dejó la penitenciaría federal de Lompoc, California, después de cumplir la parte correspondiente de una condena de poco más de 19 años por delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Sin embargo, su salida del sistema penitenciario estadounidense no significa que haya quedado en libertad, pues posteriormente fue trasladado a un centro de procesamiento migratorio de Adelanto, California, bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La situación abre la posibilidad de que Cabrera Sarabia sea enviado nuevamente a México, casi 15 años después de su detención en Culiacán, Sinaloa.
Su captura ocurrió el 23 de diciembre de 2011, durante un operativo de autoridades federales relacionado con la denominada Operación Laguna. En ese momento, las autoridades mexicanas lo identificaron como un operador del Cártel de Sinaloa con influencia en Durango y el sur de Chihuahua.
Cabrera Sarabia es originario de la zona serrana de Durango y comenzó, junto con sus hermanos, una actividad criminal vinculada con la producción de marihuana en la región del llamado Triángulo Dorado, territorio ubicado entre Durango, Chihuahua y Sinaloa.
Con el paso del tiempo, el grupo de los hermanos Cabrera Sarabia adquirió mayor relevancia dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa. Las autoridades llegaron a identificar a Felipe Cabrera como hombre de confianza de Joaquín “El Chapo” Guzmán y como uno de los operadores con presencia en Durango.
Su nombre también quedó relacionado con Ismael “El Mayo” Zambada. El expediente estadounidense señaló que Cabrera Sarabia participó en operaciones de tráfico de cocaína y heroína hacia Estados Unidos.
Una condena de 19 años
Tras su captura en diciembre de 2011 en Culiacán, permaneció recluido en México hasta 2020 cuando fue extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos federales relacionados con el tráfico de drogas.
En enero de 2023 se declaró culpable de participar en la distribución de más de 150 kilogramos de cocaína y más de 30 kilogramos de heroína en territorio estadounidense.
En julio de 2023, una jueza federal le impuso una sentencia de 19 años de prisión. Para establecer el tiempo efectivo que debía permanecer encarcelado se consideró el periodo que ya había pasado en prisión en México, además de otros factores relacionados con su proceso.
