Una jornada de intensas manifestaciones en el centro de París derivó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y actos de vandalismo que afectaron a emblemáticos comercios y tiendas de lujo, entre ellos los grandes almacenes Galeries Lafayette.
Durante los disturbios, grupos de manifestantes violentaron accesos, rompieron vitrinas e ingresaron a diversos establecimientos para realizar saqueos en zonas comerciales de alto perfil. Las autoridades antidisturbios desplegaron operativos con gases lacrimógenos y vallas de contención para dispersar a las multitudes y resguardar los perímetros afectados.
Los incidentes provocaron el cierre de emergencia de comercios circunvecinos y afectaciones al transporte público de la zona. Las autoridades locales iniciaron investigaciones e intervenciones policiales para evaluar los daños materiales y determinar las responsabilidades correspondientes por los saqueos e incendios provocados en la vía pública.
