En lo que va de 2026, el estado de Coahuila acumula 13 feminicidios y dos matricidios, cifras que mantienen en alerta a las autoridades estatales, particularmente porque una parte importante de estos hechos violentos ocurre dentro del propio núcleo familiar. Del total de casos reportados, cuatro corresponden a la Región Laguna.
La secretaria de las Mujeres en Coahuila, Mayra Lucila Valdés González, reconoció que estas estadísticas son preocupantes y ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer las acciones preventivas, así como los mecanismos de protección para las mujeres que enfrentan situaciones de violencia.
Explicó que, ante este panorama, se trabaja de manera coordinada con distintas dependencias estatales para identificar oportunamente los factores de riesgo y evitar que las agresiones escalen hasta consecuencias fatales.
Una de las principales líneas de acción se desarrolla en coordinación con la Secretaría de Educación de Coahuila, mediante estrategias de información y sensibilización dirigidas a estudiantes desde edades tempranas, con el propósito de que conozcan los distintos tipos de violencia, aprendan a identificarlos y comprendan la importancia de denunciar cualquier situación que vulnere su integridad.
Asimismo, destacó la colaboración con los Centros de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres y los Centros LIBRE, organismos que permiten brindar acompañamiento a las víctimas y detectar los sectores donde existe una mayor incidencia de violencia familiar y problemas relacionados con las adicciones.
A partir de esta información, las autoridades buscan focalizar las acciones preventivas en las colonias y comunidades consideradas de mayor riesgo, con intervenciones orientadas a fortalecer la seguridad y reconstruir entornos familiares libres de violencia.
Refuerzan atención a mujeres en situación de alto riesgo
Valdés González destacó que actualmente se implementa una estrategia enfocada en identificar los casos de mayor peligrosidad, particularmente aquellos en los que los agresores cuentan con armas que podrían poner en riesgo la vida de las víctimas.
“Ahorita tenemos una estrategia muy buena, en donde se están detectando los casos de alto riesgo, donde hay un decomiso de armas por parte de agresores cuando las mujeres llegan a presentar una denuncia, y en este sentido se van trabajando fuertemente en poder crear entornos de paz dentro de la familia”, señaló.
La funcionaria explicó que estas medidas forman parte de un esfuerzo interinstitucional que busca actuar antes de que las amenazas y agresiones deriven en hechos de mayor gravedad.
Subrayó que la prevención debe comenzar desde la infancia, por lo que la participación de las instituciones educativas resulta fundamental para promover relaciones basadas en el respeto, la igualdad y la solución pacífica de conflictos.
De igual manera, consideró indispensable fortalecer la cultura de la denuncia, pues identificar y atender oportunamente las primeras manifestaciones de violencia puede contribuir a evitar situaciones que pongan en peligro la vida de las mujeres.
Con estas acciones, la Secretaría de las Mujeres de Coahuila busca ampliar la capacidad de respuesta institucional, mejorar la detección de casos de alto riesgo y reforzar la protección de las víctimas, especialmente en las zonas donde se concentra una mayor incidencia de violencia familiar.
