Los recuerdos vueltos pesadilla del horror vivido en Allende, Coahuila, sucedidos en la época de los Moreira, no tienen fecha de caducidad, hoy se cumplen 15 años, 15 años desde que uno de los cinco manantiales fue regado por la sangre de las víctimas de la masacre motivada por la traición a dos líderes criminales.

Aquella noche del 18 de marzo de 2011 la sangre corrió por las calles de este pueblo, el sonido de las balas retumbó en cada rincón del manantial, las personas sólo vieron desfilar delincuentes al por mayor que irrumpían en las grandes mansiones, llevándose a todo aquel que se encontrara en ellas.

La razón: una traición: Tres operadores de cártel de los Zetas, Alfonso Cuéllar, Héctor Moreno y José Luis Garza, desertaron y entregaron a la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas in inglés) los números rastreables de los celulares que pertenecían a Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, “El Z-40” y “El Z-42”, respectivamente.

Esta deslealtad desató la furia de los líderes criminales, que de inmediato ordenaron acabar con cada persona que tuviera alguna relación o cercanía con Alfonso, Héctor o José.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *