Habitantes de Mapimí han manifestado su preocupación por la intención de trasladar la tradicional Feria de Mapimí de la Plaza Principal a la llamada Hacienda Ojo de Agua, un espacio que actualmente conserva vegetación nativa, mezquites y flora del semidesierto.
Además, este lugar se encuentra al lado del Cárcamo Municipal, lo que aumenta la preocupación ciudadana sobre las condiciones de seguridad, salubridad, accesibilidad e infraestructura para realizar ahí un evento familiar y masivo.
La feria es una tradición del pueblo y debe realizarse en un lugar digno, seguro y adecuado para las familias mapimenses respetando la tradición.
Hasta el momento no se ha informado si existe autorización ambiental para la remoción o trasplante de los mezquites ni bajo qué figura se utilizará el terreno ubicado en la zona de Peñoles, ya sea donación, comodato o cualquier otro convenio.
La ciudadanía tiene derecho a conocer esta información y a opinar sobre un proyecto que impacta el entorno natural de Mapimí. Más aún cuando la autorización municipal en materia ambiental dependería de la propia administración municipal, sería juez y parte. “Lo decimos con claridad: no vamos a permitir que se tale un solo árbol ni que se destruya vegetación nativa sin transparencia, legalidad y justificación pública”, dicen grupos de habita
