El Gobierno federal confirmó la existencia de una presunta alianza entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa, en un acuerdo que incluiría financiamiento, apoyo logístico y movilización de recursos humanos en zonas del noroeste del país.

El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció públicamente el vínculo entre ambas organizaciones criminales, señalando que el CJNG habría aportado recursos económicos y refuerzos operativos a la estructura de los Guzmán en Sinaloa.

Las declaraciones oficiales retoman informes previos de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), que ya habían advertido sobre la posibilidad de una “alianza estratégica” entre ambos grupos, respaldada además por decomisos, videos e imágenes georreferenciadas en plataformas digitales.

Entre los indicios documentados se encuentran grabaciones difundidas en redes sociales y material captado en carreteras de Sinaloa, donde se observa la presencia de integrantes del CJNG operando en zonas consideradas bastiones de la facción de Los Chapitos.

Uno de los registros más difundidos proviene de imágenes de Google Maps en las que se observa a hombres armados con insignias del CJNG en comunidades ubicadas al norte de Culiacán, lo que generó atención de autoridades y usuarios antes de que el servicio desactivara la visualización en ese tramo.

El acuerdo entre ambas organizaciones habría surgido en medio de la ruptura interna del Cártel de Sinaloa, derivada de la captura y entrega de Ismael El Mayo Zambada a autoridades estadounidenses por parte de uno de los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Dicha fractura desató una confrontación interna que, de acuerdo con cifras oficiales, ha dejado más de 2 mil 800 personas asesinadas y alrededor de mil 700 desaparecidas en un periodo de 20 meses, convirtiéndose en uno de los episodios más violentos recientes en el país.

En este contexto, analistas de seguridad señalan que la debilitación de la estructura de Los Chapitos habría impulsado la búsqueda de alianzas externas, incluyendo el acercamiento con el CJNG encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

Según estas versiones, el acuerdo habría contemplado apoyo financiero y protección territorial a cambio de facilitar la expansión del CJNG hacia estados del noroeste como Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Baja California y Baja California Sur.

Sin embargo, especialistas citados en el análisis señalan que la alianza habría enfrentado dificultades operativas debido a la falta de control total de territorios por parte de Los Chapitos, lo que limitó el cumplimiento de los compromisos pactados.

El titular de Seguridad federal ha señalado que este entendimiento habría perdido fuerza tras la muerte de Oseguera Cervantes en un operativo militar ocurrido en febrero de 2025, aunque no descartó que puedan existir intentos de reorganización.

Las autoridades federales mantienen que actualmente no existen indicios confirmados de continuidad en dicha alianza, aunque reconocen que el escenario criminal permanece en constante reconfiguración.

En paralelo, la violencia derivada de la disputa interna en Sinaloa continúa siendo uno de los principales focos de atención para las autoridades federales, en un contexto donde también se han registrado acercamientos de líderes criminales con autoridades estadounidenses mediante procesos de cooperación judicial.

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