La abogada Gabriela Díaz sostiene que la captura de Martha Esther “N” corresponde a otro asunto y no implica responsabilidad en el fallecimiento; sin embargo, pide esclarecer qué ocurrió entre el ingreso con vida de Fernando Maldonado y su muerte.

La reciente detención de Martha Esther “N”, exdirectora del Centro de Justicia Municipal (CJM) de Torreón, volvió a colocar bajo la atención pública el caso de Fernando Maldonado Castañeda, quien murió el 12 de julio de 2025 mientras se encontraba bajo custodia de esa institución.

A más de un año del fallecimiento, la abogada Gabriela Díaz retomó públicamente el caso y planteó una pregunta que, aseguró, continúa sin una respuesta clara para la familia: si Fernando ingresó vivo al Centro de Justicia Municipal, ¿qué ocurrió para que posteriormente se confirmara su muerte?

La abogada aclaró que la detención que actualmente enfrenta Martha Esther “N” deriva de señalamientos de otra naturaleza, por lo que ese procedimiento no demuestra ni permite atribuirle responsabilidad alguna en el fallecimiento de Fernando Maldonado.

No obstante, consideró que los acontecimientos recientes vuelven a poner sobre la mesa las interrogantes relacionadas con lo sucedido dentro del CJM durante las horas en que Fernando permaneció detenido.

Particularmente, sostuvo que María del Socorro Castañeda Martínez, madre de Fernando, merece conocer con precisión qué ocurrió con su hijo desde que ingresó a las instalaciones municipales hasta que se reportó su fallecimiento.

“Si Fernando Maldonado ingresó vivo, saludable e íntegramente completo y pleno, ¿por qué salió el 12 de julio de 2025 muerto?”, cuestionó Díaz.

¿QUÉ PASÓ DURANTE LAS HORAS QUE ESTUVO DETENIDO?

La abogada pidió esclarecer los hechos ocurridos entre el 11 y el 12 de julio de 2025, periodo durante el cual Fernando permaneció bajo responsabilidad del Centro de Justicia Municipal.

Entre los puntos que consideró necesario aclarar se encuentran las condiciones físicas y de salud que presentaba al momento de ingresar, lo sucedido durante su permanencia en las instalaciones y los protocolos aplicados por los servidores públicos encargados de su custodia.

También planteó la necesidad de establecer qué atención recibió durante esas horas y si se cumplieron las medidas destinadas a proteger su seguridad, salud e integridad mientras permanecía detenido.

Díaz cuestionó además si alguna autoridad del Centro de Justicia Municipal se ha acercado a María del Socorro Castañeda para proporcionarle una explicación sustentada sobre las circunstancias en las que ocurrió la muerte de su hijo.

Consideró que deberán ser las investigaciones, peritajes y demás elementos de prueba los que determinen si el fallecimiento tuvo alguna relación con las condiciones que enfrentó Fernando mientras permaneció bajo custodia municipal o si existieron eventuales responsabilidades u omisiones.

PIDEN ACLARAR POR QUÉ ESTABA BAJO CUSTODIA

Otro de los cuestionamientos planteados por la abogada se relaciona con las razones por las cuales Fernando Maldonado permanecía detenido en las instalaciones del CJM, destinadas principalmente al cumplimiento de sanciones administrativas.

Díaz pidió precisar cuál fue el motivo de su detención, el fundamento para mantenerlo bajo custodia y qué actuaciones realizó el personal responsable durante las horas previas a su fallecimiento.

Insistió en que ambos asuntos deben mantenerse jurídicamente separados: la actual detención de Martha Esther “N” no representa una prueba de responsabilidad por la muerte de Fernando Maldonado Castañeda.

Sin embargo, sostuvo que el fallecimiento ocurrido mientras Fernando se encontraba bajo custodia municipal constituye un caso que debe investigarse y esclarecerse a partir de sus propios hechos, pruebas y posibles responsabilidades.

A más de un año de lo ocurrido, la exigencia de la familia se concentra en reconstruir las últimas horas de Fernando Maldonado y obtener respuesta a una interrogante que permanece abierta: qué sucedió dentro del Centro de Justicia Municipal entre el momento en que ingresó con vida y aquel en que se confirmó su muerte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *