Las presas que abastecen de agua a la Comarca Lagunera presentan niveles de almacenamiento inferiores a los registrados durante el mismo periodo del año pasado, situación que comienza a generar preocupación entre productores agrícolas ante la próxima definición del ciclo de riego 2027.

La presa Lázaro Cárdenas, conocida como El Palmito, registra actualmente un almacenamiento de 782 millones de metros cúbicos, equivalentes al 26.47 por ciento de su Nivel de Aguas Máximas Ordinarias (NAMO).

Por su parte, la presa Francisco Zarco, también llamada Las Tórtolas, mantiene 165 millones de metros cúbicos, lo que representa el 53.56 por ciento de su capacidad ordinaria.

Las cifras reflejan una disminución importante frente al mismo periodo de 2025, cuando El Palmito se encontraba al 39.50 por ciento y Las Tórtolas reportaba un 65.92 por ciento.

Miran hacia el ciclo agrícola 2027

El panorama cobra especial relevancia ante la revisión del próximo ciclo agrícola, programada para el 9 de octubre, en la que se analizará la disponibilidad de agua para definir el volumen que podrá destinarse al riego en la región.

Productores agrícolas mantienen la expectativa sobre las lluvias que puedan registrarse durante septiembre y octubre, ya que las aportaciones a las presas podrían modificar las condiciones actuales y permitir una mayor disponibilidad para 2027.

Durante 2025, la escasez obligó a implementar un “miniciclo” agrícola, que permitió a los ejidatarios sembrar entre 30 y 35 hectáreas cada uno. Para 2026, la superficie autorizada prácticamente se duplicó.

Mantener niveles similares de siembra durante el próximo año dependerá, en buena medida, de las precipitaciones y de la recuperación que puedan tener las principales presas de la cuenca del Nazas.

La Laguna ya enfrentó un “miniciclo”

A finales de 2024, durante la planeación del ciclo agrícola 2025, las autoridades determinaron autorizar solamente 400 millones de metros cúbicos de agua para riego, aproximadamente la mitad del volumen utilizado durante el ciclo previo.

La medida llevó a establecer un “miniciclo”, situación que no se presentaba en La Laguna desde la década de los años 90 y que representó un escenario complicado para miles de productores de la región.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, los ciclos agrícolas se establecen considerando el periodo de crecimiento de los distintos cultivos, mientras que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) determina los volúmenes disponibles para los distritos y unidades de riego.

La reducción de agua autorizada durante 2025 implicó limitar considerablemente la superficie cultivable, con repercusiones económicas para los productores y las actividades relacionadas con el sector agropecuario.

La situación para 2027 será analizada en la próxima reunión del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas, donde se ponderarán los niveles de almacenamiento de las presas.

También existe la posibilidad de extender la revisión hasta diciembre o enero, con el objetivo de contar con un panorama más amplio sobre la disponibilidad de agua antes de tomar una decisión definitiva sobre el próximo ciclo agrícola.

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