Personas cercanas a los jóvenes aseguran que habían alertado a sus padres sobre comportamientos inusuales; las versiones difundidas en redes sociales no han sido confirmadas oficialmente por la Fiscalía
Tras el ataque registrado ayer en la Escuela Secundaria General Número 13 del ejido La Unión, comenzaron a circular en redes sociales testimonios atribuidos a personas que aseguran haber convivido con los jóvenes señalados como responsables, quienes afirman haber advertido previamente a sus padres sobre cambios en su conducta.
De acuerdo con estas versiones, en repetidas ocasiones familiares y conocidos habrían expresado preocupación por el comportamiento de los jóvenes, al considerar que mostraban actitudes que les resultaban inusuales.
Los testimonios sostienen que los señalados presentaban lesiones que presuntamente se provocaban ellos mismos y que uno de ellos realizaba dibujos y expresaba ideas que llamaban la atención de quienes convivían con él.
También aseguran que durante las últimas semanas participaban en grupos relacionados con videojuegos y mantenían comunicación mediante sus teléfonos con personas de otros lugares, aunque hasta el momento no existe información oficial que permita establecer la naturaleza de dichas conversaciones o si tuvieron alguna relación con los hechos ocurridos en el plantel.
Según los relatos difundidos, durante reuniones familiares los jóvenes solían apartarse del resto de las personas o retirarse sin informar a dónde iban. Algunos de los testimonios indican que salían en motocicleta y posteriormente regresaban con bebidas alcohólicas.
“Muchas veces les dijimos a sus papás y decían que no eran entendidos, que así los dejáramos, y ahí está lo que pasó”, señala una de las expresiones que circulan en redes sociales.
Las mismas publicaciones refieren que los jóvenes vestían con una estética que sus conocidos calificaban como oscura y que convivían con otros motociclistas con quienes, según dichos testimonios, sostenían conversaciones de contenido extraño.
Asimismo, se menciona un episodio ocurrido tiempo atrás en el que presuntamente incendiaron una motocicleta en un domicilio y que, de acuerdo con quienes hicieron públicas estas versiones, no mostraron arrepentimiento.
Las personas que difundieron estos señalamientos sostienen que los jóvenes actuaron conscientes de sus actos y aseguran que no consumían drogas; sin embargo, corresponde a las autoridades ministeriales determinar, mediante peritajes, entrevistas y demás diligencias, las circunstancias en que ocurrió la agresión y el estado en que se encontraban los probables responsables.
Hasta el momento, estos testimonios difundidos en redes sociales constituyen versiones de terceros y no una conclusión oficial sobre el móvil del ataque ni sobre las condiciones personales de los involucrados.
La Fiscalía General del Estado mantiene abierta la investigación para establecer los antecedentes, la planeación y las causas que derivaron en la agresión registrada en la secundaria del ejido La Unión.
