Entre felicitaciones, recuerdos y reencuentros, el doctor Jesús Gerardo Sotomayor Garza celebró su cumpleaños número 81, rodeado de familiares, amigos, colegas y exalumnos que compartieron con él una jornada de afecto y reconocimiento a su trayectoria.
El exmagistrado, docente de la Facultad de Derecho de la Unidad Laguna de la Universidad Autónoma de Coahuila y cronista oficial de Torreón recibió las muestras de cariño de quienes lo han acompañado en distintas etapas de su vida, tanto en el ámbito personal como en su labor jurídica, académica y cultural.
La celebración se convirtió en un homenaje espontáneo a más de cinco décadas dedicadas a la enseñanza, así como a su trabajo editorial y a la difusión de la historia regional. La presencia de antiguos compañeros y de generaciones de abogados formados en sus aulas dio un significado especial al encuentro.
“Muy contento porque vinieron muchos compañeros que no veía de tiempo atrás, funcionarios, abogados, maestros y litigantes”, expresó el festejado, emocionado por la oportunidad de reencontrarse con personas cercanas.
Con 52 años impartiendo clases en la Facultad de Derecho, Sotomayor Garza ha acompañado la formación de distintas generaciones de profesionistas. A esa labor se suma una producción de 32 libros publicados, varios de ellos bajo el sello de la editorial Porrúa.
Entre sus obras destaca El nuevo derecho agrario en México, que llegará a su novena edición. Su actividad como autor continúa con proyectos como Breves Crónicas Laguneras y Juárez en La Laguna, vinculados con su interés por recuperar y compartir episodios de la historia de la región.
La docencia, el ejercicio del derecho y la investigación histórica han marcado su vida profesional; sin embargo, al hacer un balance de estos 81 años, también destacó el orgullo que representa para él ver el desarrollo de sus hijos.
“Ha sido una vida llena de satisfacciones, llena de logros y ver también a mis hijos hechos unos profesionistas de primera, es una satisfacción muy grande”, compartió.
Así, acompañado de su familia y de quienes han compartido su camino, el cronista celebró una fecha que permitió recordar su aportación a las aulas, a los libros y a la memoria de Torreón.
